J. Carlos Gallego: «En Andalucía la almendra crece a un ritmo de 5.000 hectáreas nuevas cada año»
Juan Carlos Gallego es gerente de la Cooperativa Almendrera del Sur, Almensur
El almendro está de moda en el campo andaluz. Pero antes de este «boom» productivo, la almendra era un cultivo marginal y ninguneado en el mercado, por lo que un pequeño grupo de almendreros de la provincia de Málaga, alarmados ante la grave situación del sector, decidieron hacer frente a las especulaciones comerciales mediante la concentración de la oferta, constituyendo en el año 77 la cooperativa Almendrera del Sur (Almensur).
Hoy, esta sociedad cooperativa agrupa «a 4.200 agricultores, teniendo en sus filas a socios de toda Andalucía, y siendo la única que además está conformada como Organización de Productores», señala el gerente, Juan Carlos Gallego. Es, además, la única cooperativa dedicada en exclusividad a este fruto seco que desde los últimos cinco años está viviendo su época dorada. Una «belle epoque» que, según el gerente, tendrá un largo recorrido, ya que «hay estudios que apuntan que la demanda de almendra seguirá superando a la oferta hasta el año 2025».
-¿Cómo vive la cooperativa el creciente interés por cultivar almendros?
-Lo entendemos como un valor positivo, pues al haber más producción en Andalucía creceremos en cuanto a socios, lo que nos dará más fuerza para estar en el mercado. Ahora mismo estamos centrados en dar a conocer nuestro proyecto cooperativo en Andalucía occidental, la nueva zona por donde se está extendiendo el cultivo de almendra, informando a los agricultores que hay una cooperativa con casi 40 años de experiencia que le puede asegurar la comercialización de su producción en las mejores condiciones.
-La almendra ha crecido de manera exponencial en los últimos años. ¿Cuáles son las cifras que sostienen al cultivo en Andalucía?
-Andalucía es hoy la mayor productora de almendra de España, con el 30% de la producción y de la superficie nacional. El cultivo está creciendo a un ritmo de unas 5.000 hectáreas al año, y se siembra en regadío. Tradicionalmente, la principal provincia productora era Granada, con la mayor superficie y kilos de almendra, seguida de Almería y Málaga. Pero ahora los números cambian, pues donde más se están plantando almendros, con cultivos intensivos, es en Córdoba y Sevilla.
-¿Cuáles son las diferencias entre el cultivo tradicional y el de hoy?
-Antes la almendra era un cultivo de secano, con una media de 150 kilos de almendra grano por hectárea. Ahora, las plantaciones en regadío de Córdoba, Sevilla y Huelva alcanzan medias de entre 1.200 y 1.500 kilos por hectárea de almendra en grano. La diferencia es abismal.
-¿Quiénes son nuestros competidores y cuáles son nuestras ventajas respecto a ellos?
-Estados Unidos, que tiene un 85% de la producción mundial. Nuestra principal ventaja es que el consumidor principal de almendra es la Unión Europea, y nosotros estamos mucho más cerca de estos mercados. De hecho, en tres días podemos llegar a cualquier país europeo, y tenemos un producto muy adaptado al gusto de este cliente, con gran una variedad de productos: almendra en piel, repelada, laminada, en grano, en harina… Los americanos tienen mucha dificultad para llegar a Europa con esos productos. Además, organolépticamente la almendra española es mejor que la de Estados Unidos.
El mercado
-¿Hay mercado para tanta producción de almendra?
-Desde el año 2012 la demanda mundial de almendra supera a la oferta. Los españoles somos muy deficitarios en este cultivo. De hecho, en España se produce una media de 50 millones de kilos y procesamos 130 millones de kilos al año. Mucha de esta almendra la compramos a Estados Unidos y se reprocesa aquí, aunque no es el caso de nuestra cooperativa, donde sólo elaboramos la producción de nuestros agricultores.
-¿Qué producción tiene la cooperativa Almensur?
-Nuestra producción es variable en función del año agrícola, pero podemos situarla de media en los 10 millones de kilos de almendra en cáscara. Además, elaboramos almendras en todas las presentaciones, y nuestra facturación está en torno a los 15 millones de euros. La almendra es un producto saludable, que pertenece a la dieta mediterránea, tan de moda en todos los mercados. Por ello, países emergentes económicamente como China, India o Emiratos Árabes están creciendo en el consumo de este fruto seco.
-¿Se está exportando ya almendra andaluza a estos países emergentes?
-Sí. De hecho, China, con un consumo de 50 gramos por habitante y año, ya consume 90 millones de kilos de almendras, que es casi el doble de lo que es capaz de producir España. Y se espera que en los próximos cinco años el consumo se multiplique por 15. En Almensur tenemos dos líneas: ecológica y convencional. De la ecológica se exporta el 100% de la producción, y de la convencional más del 70%. Una parte importante va a la Unión Europea, aunque también vendemos a Norteamérica, Centroamérica y al Caribe; a Asia y al norte de África.
-¿Los altos precios del mercado se mantendrán para las próximas campañas?
-En cinco o seis años se ha triplicado el precio de la almendra en el mercado. De hecho, un kilo de almendra en grano oscilaba entre los 3 y los 3,50 euros y ahora está entorno a los 9 euros. Es un precio muy alto, sostenido por la demanda feroz que hay sobre este fruto. Pensamos que el precio futuro será más razonable, entorno a los 5 ó 7 euros el kilo, que ya es un precio extraordinario para los agricultores, pues el nivel de rentabilidad está muy por debajo de esta cotización.
Temor a una burbuja
-Hay quien habla ya de que se puede producir un estallido de la burbuja de la almendra, por estos altos precios. ¿El sector teme que esto suceda?
-De momento no, porque en España estamos produciendo 50 millones de kilos de almendra en grano, y eso no es nada para la producción mundial. Se prevé que España en 10 ó 15 años triplique su producción, por lo que estaríamos hablando de 150 millones de kilos, y el mercado es capaz de admitir esa cantidad y mucho más. La almendra va a tener recorrido comercial. De hecho, los productores americanos tienen estudios que avalan que hasta el año 2025 la demanda seguirá por encima de la oferta. La demanda mundial de almendra está disparada, y sin campañas de promoción que animen al consumo.
-¿Qué proyectos tiene la cooperativa para los próximos años?
-Crecer. Queremos tener presencia en todas las provincias andaluzas y que nos conozcan en las zonas donde no hay tradición de almendros, como en Andalucía occidental, donde los productores que se inician en el cultivo vienen del olivar, de los cítricos o del algodón.
-¿Temen que estos productores no profesionales en el sector puedan mermar la buena fama y calidad de la almendra andaluza?
-No. Son agricultores muy profesionales y están haciendo las cosas muy bien, pues se inician en el cultivo de la almendra tras estar muy bien asesorados en cuanto a variedades, modo de plantación y demás. Nuestra impresión es que están dando los pasos adecuadamente.