El cultivo del almendro: en floración y «sin presencia de plagas»
Análisis de la RAIF

El cultivo del almendro: en floración y «sin presencia de plagas»

La Junta de Andalucía recomienda «realizar visitas semanales a las explotaciones en momentos de máximo riesgo»

17/06/2020 Actualizado a las 10:07

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía (RAIF) ha analizado la situación actual del cultivo del almendro en la región andaluza y en las diferentes provincias.

Según destacan desde la RAIF, «actualmente el cultivo se encuentra en un estado fenológico dominante de floración y con un incipiente inicio de la brotación en la parte foliar del cultivo, por lo que la incidencia de plagas sobre el cultivo es nula».

Estado actual

En esto momentos, la mayor actividad la realizan los insectos polinizadores como abejas, abejorros, etc, que circundan las plantaciones en busca de néctar e flores, favoreciendo así la polinización cruzada, lo que mejora la calidad y producción de los frutos de cultivo.

Las condiciones ambientales de temperaturas suaves acompañadas por la condensación de agua en la superficie vegetativa,«están creando una superficie propicia para el desarrollo y posterior dispersión de enfermedades de origen criptogámico».

Sin embargo, como aseguran desde la la Junta, «una de las enfermedades que debe ser controlada principalmente antes del inicio de la floración es la Monilia», producida por la presencia de un grupo de tres hongos, que provocan a muerte de las flores y posteriormente de brotes, ramas y frutos. Estos hongos pasan el invierno en forma de micelio en los chancros ubicados en el material vegetal afectado.

Desarrollo de las conidias

Cuando las condiciones de temperatura y humedad son idóneas para su desarrollo, destaca la RAIF, se producen conidias (esporas), que son dispersadas por el viento y el agua de lluvia infectando en primavera a las nuevas flores y brotes.

La humedad ambiental alta como la que se puede producir con el registro de lluvias o la presencia de rocío, coincidiendo con el periodo de floración, favorece el desarrollo de la enfermedad. La conidia germina sobre el estigma de las flores y el hongo penetra en su interior, aprovechando ese punto de entrada el patógeno y avanza hasta llegar a desecar el brote.

Según alertan desde la entidad, «con infecciones fuertes pueden llegar a provocar chancros en ramas que impiden el paso de savia lo que degenera en la desecación de las mismas». Este material afectado del patógeno, «con nuevas condiciones ambientales favorables, va a generar la esporulación de nuevas conidias, causando nuevas infecciones», destacan.

Las flores afectadas se secan quedando adheridas al árbol, los frutos se oscurecen y quedan momificados en las ramas. Los chancros en los brotes son de color marrón claro con emisiones de goma en madera de más edad se abren.

Control y tratamientos

En cuanto al control del cultivo, la RAIF recomienda «realizar visitas semanales a nuestra explotación en momentos de máximo riesgo, con ambiente alto de humedad y temperaturas suaves, realizando observaciones para apreciar sintomas en flores, brotes y frutos».

Tras la visita, sugiere realizar una valoración de la situación la presencia de los daños encontrados y además, teniendo en cuenta el historial de incidencia de campañas anteriores, así como las previsiones meteorológicas de los días siguientes.

Finalmente, como métodos alternativos al control fitosanitario, recomiendan la utilización de variedades menos sensibles a la enfermedad, eliminación de todos los órganos afectados que constituyen fuentes de inoculo en infecciones primarias y secundarias, así como un manejo de la poda que favorezca la aireación y reducir el agua superficial sobre la masa vegetativa.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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