China, la nueva oportunidad para la almendra andaluza
Se espera una tendencia alcista en los precios para la próxima campaña, según se transmitió en la jornada agrícola de Conatech
En una situación muy difícil, con la grave sequía condicionando toda actividad agraria, el sector de la almendra ve la próxima campaña con cierto optimismo y esperando una tendencia alcista de los precios. Esa es una de las principales conclusiones que se sacaron de la jornada organizada por la consultora agrícola Conatech en Sevilla, que ha reunido a destacados representantes del sector agrario.
Uno de los ponentes del encuentro ha sido Antonio Jiménez, CEO de Dafisa, compañía que nació en el año 2000 en la campiña cordobesa que, entre otras actividades, se dedica a la almendra (poseen la partidora de almendra más importante del sur de Europa), al algodón y al aceite de oliva, entre otros sectores. Ante el numeroso público, Jiménez hizo un balance de cómo fue la pasada cosecha en EEUU, principal productor de almendra a nivel mundial, con un 78% de la producción total, y cómo ha afectado a la almendra española.
Auge productivo
Este fruto seco ha vivido un gran auge productivo en la última década. Según los datos del Consejo Internacional de Frutos Secos, la producción mundial de almendra ha crecido un 53% en los últimos diez años. «Aunque las cotizaciones no son las de hace unos años, que llegaron a rozar los 9 euros el kilo, sí es cierto que el consumo también va en ascenso, lo que beneficia a los productores y garantiza la salida al mercado», aseguraba el CEO de Dafisa. En concreto, entre el 2016 y el 2020, el consumo mundial anual de almendra ha subido de 170 a 220 gramos por persona.
Sí es cierto que, en este panorama, desde 2020 se ha notado bajada de los precios pagados al agricultor, una situación provocada por esa fuerte subida de la producción, sobre todo. California, gigante almendrero, marcaba en 2010 una media de 1,79 dólares por libra, y en 2020, el precio ha sido de 1,76 dólares por libra.
Jiménez también destacaba que, en la campaña 2022, la almendra norteamericana nueva tardó varios meses en llegar a Europa, debido al stock que aún quedaba de la anterior campaña, «algo que la almendra española aprovechó a su favor, colocándose en el mercado europeo de manera rápida y eficiente». Los embarques, por su parte, han tenido buen ritmo durante toda la campaña.
Próxima cosecha
En cuanto a la próxima cosecha, las previsiones no son malas. Según el último informe de Terranova Trading, se estima una producción de 2,3 millones de libras. «Si estas estimaciones se cumplen, vamos a tener una oferta en el mercado un 13% inferior a la del año pasado, con una disminución del stock muy importante y, en principio, el mercado va a ser alcista», ha adelantado Jiménez.
El peligro de la crisis de precios
No obstante, el principal temor de del sector almendrero es que la inflación mundial está obligando a no adquirir, en ciertos casos, de los productos prescindibles, algo que está sucediendo, de manera muy importante, con la fibra de algodón, pues la ropa ha dejado de tener buena salida al mercado.
«Partimos de la base de que un fruto seco es prescindible, pero también tenemos que tener en cuenta que, actualmente, tenemos cada vez más presión por alimentarnos de manera saludable, y ahí entra en juego la almendra», destacaba el CEO de Dafisa.
Además, se prevé que los embarques de almendra californiana «bajen en 2-3 meses», lo que hará que los precios suban, aunque es difícil que es acerquen a las cotizaciones de hace cinco años.
El mercado asiático
Otro de los temas abordados por la jornada de Conatech fue el acuerdo firmado por el Gobierno y China hace escasos días, que va a permitir la apertura de este mercado asiático a la almendra española. Gracias a este histórico acuerdo, se abre la puerta para poder destinar al gigante asiático, según las estimaciones de Almendrave, hasta 50.000 toneladas de almendra en grano al año, que podrán llegar hasta 90.000 toneladas en el 2032. El valor de las exportaciones de almendra a China hasta esa fecha puede estimarse en una cifra superior a los 600 millones de euros.
«Tenemos muchísimo potencial para crecer en China, sobre todo porque nuestra almendra se caracteriza por tener muy buen calibre, pero competimos contra la almendra californiana y la australiana, teniendo ambas interprofesionales muy potentes detrás», afirmaba Jiménez. Por tanto, desde Dafisa insisten en que a la almendra española le falta ese «plus» de organización y mejora de la estructura para competir con los grandes productores a nivel mundial.