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Cuca y Juan Orero, al frente de la empresa Viveros Orero / Agrónoma
Empresa centenaria

Cuatro generaciones haciendo florecer los cultivos frutales

La historia de transformación agraria de la Vega del Guadalquivir está unida a la de la empresa Viveros Orero

9 febrero 2021, 07:45

Viveros Orero es una empresa dedicada a la producción y venta de árboles frutales desde 1890. Aunque nació en un municipio de Castellón, en los años 70 se traslada a la Vega del Guadalquivir, instalando su centro de operaciones en el municipio sevillano de Villaverde del Río. Actualmente, esta empresa está dirigida por la cuarta generación de la familia Orero, con los hermanos Juan y Cuca Orero al frente.

Esta saga familiar es responsable en buena parte del auge de las plantaciones de fruta de hueso en la Vega del Guadalquivir, uno de los grandes cultivos del regadío hace décadas y que hoy ha perdido protagonismo en favor de otros como el almendro.

El almendro es actualmente el «frutal» que copa en buena parte las nuevas inversiones agrarias en la provincia de Sevilla, siendo el cultivo más demandado en Viveros Orero, que a lo largo de sus 131 años de historia ha sabido adaptarse a las necesidades de los agricultores y a los requerimientos del mercado.

Fruta de hueso y almendras

«Estamos especializados en frutales de hueso de zonas cálidas, como albaricoques, melocotones, nectarinas y paraguayos. Pero también en almendros». De hecho, «en los últimos años estamos teniendo una gran demanda de las diferentes variedades de almendro, que tienen un gran desarrollo en fincas de Sevilla y del sur de España, donde está siendo una alternativa para cerealistas y olivareros», afirma el gerente de la empresa, Rufino Romero.

En su larga trayectoria, la empresa ha servido más de 105 millones de plantas de distintas variedades que han nacido en los tres viveros que la firma tiene repartidos por la Vega del Guadalquivir. Cuenta, además, con una finca de 12 hectáreas como campo de pies madres, de donde se obtienen los patrones clonales y de hueso junto con las yemas que se usan en la multiplicación del vivero. Completan sus instalaciones un centro de operaciones donde se clasifican las plantas y se preparan para su envío al mercado nacional e internacional.

Viveros Orero
Arranque de plantas en Viveros Orero / Agrónoma

Bajo el sello Orero se comercializan plantas en Europa, Marruecos, Egipto, Países de Oriente Medio y Asia. «Tenemos como clientes grandes conglomerados del sector agroalimentario con grandes extensiones de plantaciones, con un crecimiento continuado en la demanda de grandes explotaciones en el mercado español y portugués».

Innovación varietal

Las empresas que todavía siguen apostando por el frutal de hueso en la Vega del Guadalquivir lo hacen con nuevas variedades. Por ello, la empresa está en continua innovación e incorporación de nuevas especies y variedades mundiales.

«La I+D+i está en el ADN de nuestra empresa desde su nacimiento. De hecho, fuimos pioneros en la producción de plantas mediante el llamado injerto de primavera, lo que permite acortar los tiempos, injertando la planta en mayo y entregándola a partir de diciembre del mismo año».

«En el presente, la colaboración con centros y empresas de obtención vegetal es cada vez mayor, desde el INRA (Instituto Nacional para la Investigación Agronómica) en Francia, con el que venimos colaborando desde los años 70, hasta las actuales licencias con PSB España, Sunworld e IFG en California, o Culdevco en Sudáfrica, entre otras». Con estos centros punteros la empresa viverista desarrolla variedades tanto públicas como protegidas.

Crecimiento del almendro

El almendro ha supuesto una verdadera revolución en la Vega del Guadalquivir y el crecimiento del cultivo parece que aún está lejos de tocar techo. «Llevamos más de una década con una demanda ascendente de árboles de las distintas variedades de almendro, y vemos que ese crecimiento sigue para la campaña 2021-2022».

Viveros Orero
Almendros en Viveros Orero arrancados para su clasificación / Agrónoma

«Los agricultores cada vez están más profesionalizados, con técnicos especializados en el cultivo, con objetivos de rendimientos y rentabilidad para sus plantaciones. Esto hace que se elijan las variedades más idóneas para cada finca y que sean muy exigentes con la calidad de las plantas», apunta el gerente.

De hecho, pese a la bajada de precios de la almendra y de que aquellas altas cotizaciones de 9 euros el kilo que propició el boom de almendros en las mejores tierras de regadío están hoy bastante lejos, el futuro del almendro es «muy prometedor», asegura Rufino Romero. «El continuo crecimiento de la demanda de este fruto seco en los países tradicionales y la incorporación de India y China al consumo pronostica una buena situación de precios para el futuro».

Actualmente, la empresa se encuentra en plena campaña de arranque de plantas a raíz desnuda para su entrega a los agricultores. A la vez, ya está cultivando las plantas para la próxima campaña «de la que ya tenemos vendida una parte muy importante».

Como novedad, Viveros Orero está invirtiendo en el desarrollo del cultivo de plantas de pistachos, «producto que llevamos unos años estudiando y que nos hemos lanzado a producir para esta campaña».

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