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Innovación

Empresas andaluzas crean un producto para alimentación animal pionero a base de capota de almendra

Esta campaña saldrán al mercado seis millones de kilos del producto, de gran calidad alimenticia y manejo fácil

14/11/2023 Actualizado a las 11:17

El almendro es el segundo cultivo leñoso más importante a nivel nacional, después del olivar. De hecho, España es el primer productor de almendra a nivel europeo, y está en el podio de la producción mundial, con California, en EEUU, como epicentro y punto de mira del sector.

Lo que conocemos como almendra está ubicado en la parte más interna del fruto, y está recubierto por dos cortezas: la cáscara y la capota, por lo que para obtener la almendra en sí es necesario realizar varios proceso de limpieza y descapotado, en los que se generan una gran cantidad de restos, sobre todo hojas, cáscaras y capotas.

De hecho, dependiendo de la variedad de almendra de la que se trate, entre el 50 y el 65% del peso total del fruto puede ser capota.

Tradicionalmente, dicha capota ha sido utilizada, aunque no de manera mayoritaria porque se ha pagado bastante mal, con dos objetivos, para su uso como biomasa y como alimentación directa para rumiantes.

Ahora, un proyecto con sello andaluz ha conseguido darle otra salida, más eficiente y con mayor retorno económico, a un subproducto que puede dejar de serlo para convertirse en un ‘extra’ para el sector.

Las empresas implicadas

En concreto, han sido las empresas Algosur, Dafisa, Nutalia (filial del Grupo Jannone), Cerposa y SAT Córdoba las promotoras de este proyecto agroindustrial pionero a nivel mundial.

«Tras dos años haciendo varias pruebas en fábrica, y tras haber estado en California, donde se ha potenciado mucho el uso de los subproductos de la almendra, todos coincidimos en la necesidad de sacar adelante esta opción», explica Juan Carlos Benjumeda, director comercial de Algosur.

Además de las compañías impulsoras, la iniciativa ha contado con la colaboración de Dcoop, Piensos Crens, Daruz, Trow Ibérica, Hispalgan y Los Remedios Picasat, lo que la convierte en un proyecto agroindustrial ejemplar en Andalucía.

En concreto, a partir de la piel de la almendra, y tras varios procesos industriales, se ha conseguido estandarizar tanto el protocolo como el producto final, logrando un producto de calidad totalmente novedoso.

Producto terminado en el almacén / A. G.

Buena calidad

«Queríamos ver cómo era la reacción de los fabricantes de pienso y de los ganaderos, y el resultado ha sido muy positivo», resumen desde Algosur. Se trata de un producto «que da la talla», y no solo cumple su cometido como materia de alimentación, sino que valoriza un subproducto de la industria almendrera, dándole más recorrido.

Tradicionalmente, la capota de la almendra se ha usado para alimentación animal, pero aportándola de manera directa. Sin embargo, esto tenía un grave peligro que el producto ideado por las empresas andaluzas ha conseguido solventar.

Y es que esta parte que recubre el fruto de la almendra es muy rica en humedad, por lo que su almacenamiento prolongado se hacía muy difícil, ya que la humedad puede llegar a generar aflatoxinas, unas microtoxinas producidas en pequeñas concentraciones por hongos del género ‘Aspergillus’ que son muy nocivas para la salu y que pueden pasar a la leche de los rumiantes si han consumido pienso contaminado.

De hecho, existe un alto riesgo sanitario si se ingieren en cantidades excesivas o regularmente, ya que pueden alterar la estructura genética de las células del hígado y desatar, incluso, un proceso canceroso. Por todo ello, su presencia en los alimentos está muy controlada por las autoridades sanitarias europeas.

El proceso de industrialización e I+D llevado a cabo por las empresas andaluzas elimina este riesgo, al convertir la capota de almendra en un producto final muy fácil de manejar en fábrica y que se puede almacenar de forma sencilla y eficaz, sin que genere humedad y, por tanto, sustancias nocivas.

Se triplica la producción

La capota de almendra peletizada es, por tanto, una opción a considerar por los ganaderos, ya que nutricionalmente tiene muy buenas características y se puede adquirir a buen precio. De hecho, el buen ‘feedback’ tras la primera campaña ha supuesto un aumento de la producción, que alcanzará los 6 millones de kilos en esta campaña.

Es, además, un ejemplo de economía circular, ya que la utilización de este subproducto en alimentación animal supone una estrategia de valorización en el mercado, mejorando la sostenibilidad de las explotaciones implicadas en el proceso de producción.

Radiografía del sector

El producto de capota peletizada supone, por tanto, una oportunidad a considerar por el sector almendrero. Cabe recordar que, según los datos publicados por el Observatorio de Precios de la Junta de Andalucía, España, es el país con mayor superficie de almendra a nivel mundial, el tercer productor del planeta (7%), tras EEUU (78%) y Australia (9%), y el principal importador mundial. Andalucía lidera el sector de la almendra en el territorio nacional, concentrando más del 30% de la superficie y de la producción española.

La superficie andaluza se ha incrementado notablemente desde 2015, impulsada por el avance de las plantaciones en regadío, localizadas principalmente en las provincias de Sevilla, Granada y Córdoba.

A pesar de ello, el 84% de la superficie andaluza continúa en régimen de secano. Granada y Almería son las provincias con mayor número de hectáreas de almendro, situándose Granada, junto con Córdoba y Sevilla, como las provincias con mayor producción y potencial de crecimiento.

El cultivo del almendro está inmerso en un cambio varietal, reflejo de la adaptación al mercado y a las condiciones particulares de las zonas de producción. En secano, la variedad Guara domina sobre variedades tradicionales de comuna, Largueta y Marcona, mientras que en las nuevas plantaciones de regadío son mayoritarias las variedades de floración tardía.