El cultivo del almendro se encuentra «muy avanzado» gracias a las temperaturas primaverales
La RAIF asegura que aún no se ha experimentado una explosión de la actividad de los patógenos que afectan al cultivo
El cultivo del almendro se encuentra «muy avanzado» en Granada y Almería gracias a las temperaturas primaverales (ausencia de heladas tardías), según asegura la Red de Alertas e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía en el último informe del estado fitosanitario del almendro.
En concreto, y a pesar de la escasez de lluvias, la RAIF señala que el estado fenológico dominante en el que se encuentra el cultivo es «I» (fruto joven)- «J» (fruto desarrollado).
Sin embargo, el informe detalla que algunas zonas muy localizadas de estas provincias han registrado pérdidas de cosecha por las heladas de febrero-marzo, sobre todo en las variedades de floración temprana como Marcona o Desmayo.
Las plagas se mantienen a raya
Desde el punto de vista fitosanitario, la Red de Alertas e Información Fitosanitaria señala que, por las razones climáticas mencionadas, aún no se ha experimentado una explosión de la actividad de los agentes que afectan al cultivo. Si bien, por el momento, destaca el pulgón verde y una «leve» presencia de la primera generación de orugueta del almendro o anarsia.
En este contexto, afirma que aún no hay incidencias del escarabajo de las hojas o gusano cabezudo, por lo que recomienda prestar atención y hacer un seguimiento.
Con respecto a las enfermedades fúngicas aéreas, destaca por orden decreciente: cribado y moniliosis. No obstante, desde la Junta de Andalucía inciden en que «sería aconsejable estar atentos a los primeros síntomas de lepra o abolladura, seguido de chancro del almendro-fosicucum».
Por otro lado, la RAIF aconseja «no abusar del riego, ya que puede favorecer el desarrollo de hongos saprófitos que pueden afectar al cuello del árbol, como verticilosis, pdoredumbre de raicillas o podredumbre raíces gruesas».
Medidas para controlar las plagas
Como medidas generales que ayudan al control de las plagas, la RAIF apuesta por hacer uso de la fauna auxiliar, las cuales controlan las poblaciones de plagas como los pulgones, «impidiendo que estas crezcan desmesuradamente».
En cuanto a las medidas culturales, recomienda realizar un abonado nitrogenado «racional», podas que permitan aireación, además de llevar a cabo la destrucción de los restos vegetales afectados, entre otros.