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Almendra

La plaga de la avispilla mermará la producción de almendra en el norte de la provincia de Granada

La Junta ordena a los agricultores no recolectar los frutos que se queden en el árbol, amontonarlos después de cosechar los sanos y destruirlos luego mediante su quema

25/07/2024 a las 15:26

Por Guillermo Ortega

La provincia de Granada es la primera productora de almendras de Andalucía, con una superficie cultivada de 70.000 hectáreas. Más de la mitad se concentra en las comarcas de Huéscar y Baza, en el norte, y allí ha surgido un enemigo que no es desconocido pero sí poco habitual en estas fechas, la plaga de la avispilla.

Fue detectada hace un mes y desde entonces la delegación provincial de Agricultura de la Junta de Andalucía ha hecho un seguimiento para ver su incidencia. Los sucesivos muestreos han servido para constatar que efectivamente hay un problema, una incidencia mayor de la deseable que afecta principalmente a los municipios de Orce, Galera y Cúllar. 

En la primera de estas poblaciones se ha mantenido este jueves una reunión entre agricultores y responsables del departamento de Sanidad Vegetal de la mencionada delegación. Aunque el problema no es alarmante, la Junta considera que hay que aplicar medidas de prevención y profilácticas de cara a la próxima cosecha, que en algunos puntos comienza en agosto.

Campo de almendros / Agroseguro

La avispilla es una larva que se come la pepita de la almendra. Es más o menos fácil detectar cuáles están infectadas porque, cuando llega la colecta, no caen del árbol. La orden dada por la Junta es clara: las que no caigan no serán mezcladas con las otras, sino que se tirarán al suelo una vez colectadas las demás, se amontonarán y serán destruidas mediante la quema controlada.

Preocupación, no alarma

Sergio Osorio, del sindicato Asaja, ha explicado que, de esa forma, el fruto afectado por la plaga «no podrá ser almacenado ni vendido, pero tampoco podrá quedarse en el campo porque es algo que podría hacer más grave el problema».

Osorio ha hecho hincapié en que el sector, dentro de lo que cabe, tampoco está preocupado en exceso porque «aunque hay quienes dicen que eso va a afectar a la mitad de las almendras, creemos que es un cálculo muy exagerado. Cuando llegue la colecta veremos la verdadera incidencia«.

La administración autonómica no contempla de momento compensaciones para los agricultores que se dedican a la almendra, aunque combatir la plaga les va a repercutir negativamente, tanto en el esfuerzo de separar las dañadas y destruirlas como en afrontar una campaña con peores resultados.

Osorio se resigna, recuerda que por desgracia no es la primera plaga que afrontan y se consuela pensando que la avispilla no se ha detectado en otras zonas de la provincia con gran producción de almendra, como las comarcas de Guadix y El Temple