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El arándano onubense cierra un mes «nefasto» con caídas de precio de más de un 30%

UPA Huelva denuncian incumplimientos de la Ley de la Cadena alimentaria y pide que los productos de terceros países cumplan las mismas condiciones

03/05/2022 Actualizado a las 09:37

El último mes ha sido nefasto para la economía de los agricultores/as de arándanos de la provincia de Huelva. De hecho, el Observatorio de Precios de la Junta de Andalucía ha registrado una caída de los precios de un 29,32% en las dos últimas semanas. Por otra parte, a pie de campo, los agricultores informan de caídas mayores a tiempo real, percibiendo ya precios por debajo del 2,50 €/Kg, lo que implica caídas de un 54% en el último mes y que no se puedan cubrir los costes de producción.

UPA Huelva quiere recordar que los agricultores de la provincia vienen sufriendo una subida generalizada de los costes de producción, que en el caso de la campaña de frutos rojos ha sido de más de un 30% de media. Esto debería suponer que los agricultores/as tendrían que repercutir esta subida de costes en el precio que reciben por el producto. Sin embargo, esto en la práctica no es así.

Arándanos / Freshuelva

Por otra parte, en los lineales de venta de supermercados y grandes superficies, el consumidor/a sufre una subida del IPC de casi un 9% y paga por el arándano una diferencia aproximada de un 400% con respecto a lo que recibe el agricultor/a, oscilando los precios entre 10,00 y 13,00 €/Kg de media según ha podido constatar UPA Huelva.

Por todo ello, UPA Huelva quiere recordar que la Ley de Cadena Alimentaria cita que el responsable de pagar un precio justo será siempre el comprador. Esto se ha hecho así para proteger al eslabón más débil: el agricultor/a o ganadero/a. Sin embargo, «si las administraciones no ponen medios para que la Ley se cumpla y no actúan de oficio para inspeccionar y sancionar, esta ley no servirá para nada».

Productos de terceros países

La organización también quiere advertir a las administraciones que los productos provenientes de terceros países deben cumplir las mismas normas de control a los que están sometidos los productos de dentro de la UE. En caso contrario, la dejadez en la inspección y sanción favorece una competencia desleal que actualmente está contribuyendo a un mercado agrícola «adulterado» y que está afectando también al arándano onubense.