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Frutos rojos

El arándano será el «súper fruto» del futuro

Una jornada técnica analiza en Huelva, primer productor de Europa, su adaptación al clima y resistencia a la sequía como valores para su expansión

14/11/2022 a las 07:00

Ángeles Barea

De propiedades reconocidas por expertos en nutrición, el arándano es una de las especies con mayor crecimiento en la fruticultura mundial. Lo es por su alto valor en el consumo y también por su versatilidad en la producción.

La provincia de Huelva lidera su cultivo a nivel nacional con el 82% de la superficie cultivada y el 97% de producción del país. Su cultivo se extiende a más de 3.000 hectáreas, en las que se recogieron 42.000 toneladas en el año 2018. Le siguieron a mucha distancia Asturias (300 hectáreas), Cantabria (200 hectáreas) y Galicia (150 hectáreas). Su explosión tiene apenas tres décadas y, desde 1995 el acumulado asciende a 160.000 toneladas.

El escenario actual de sequía prolongada coloca a este fruto como uno de los más recomendados, ya que, a base de investigación, se han desarrollado variedades resistentes que, unidas al alto grado de eficacia del regadío onubense, permiten el rendimiento del agua «al 110%», como sostiene el delegado en Huelva del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas, Julio Volante, que ha participado en unas jornadas organizadas por dicha institución.

Arándanos / Isabel Permuy

Mejora vegetal

Un informe reciente elaborado por el Instituto Cerdà afirma que «el arándano es una de las especies de mayor crecimiento de la fruticultura mundial». El informe destaca que, «sin la aportación de la mejora vegetal, no hubiera sido posible en España el cultivo del arándano. De hecho, el 100% de la producción obtenida entre 1995 y 2018 es gracias a la obtención vegetal».

En los últimos años, se ha intensificado la actividad investigadora en el cultivo del arándano para adaptarlo a las condiciones climáticas de las distintas regiones del continente europeo. La inversión en I+D+i que realizan las empresas obtentoras españolas en el cultivo del arándano están enfocadas a mejorar la calidad de la fruta, mediante aspectos como el incremento de la vida postcosecha, la firmeza o el sabor, además de abordar también la mejora de la productividad del cultivo.

Campañas más largas pero con más plagas

Las jornadas han analizado igualmente el impacto de las plagas y el cambio climático en la producción. El arándano es un fruto original de climas fríos. La subida de las temperaturas prolonga las campañas, pero también refuerza las plagas, especialmente el cotonet y otros parasitoides a los que el calor y la humedad ayuda,

El arándano se caracteriza por sus bayas de color oscuro a las que se les atribuye un alto valor medicinal y nutricional, ya que disminuye la acción de los radicales libres, asociados al envejecimiento, cáncer, enfermedades cardíacas y Alzheimer.
En este sentido, Lluís Inglada señaló durante la presentación del informe que «la introducción de nuevas variedades ha supuesto una aportación anual de 10.812 toneladas de arándano entre 1995 y 2018».

En España, la superficie total de cultivo de arándano se multiplicó por 6 entre 2012 y 2018. Actualmente, el arándano cuenta con más de 300 variedades diferentes en la UE. España ya lidera la producción en Europa, con más de 43.000 toneladas, lo que representa el 41% del total de la producción comunitaria. El rápido incremento de su consumo hace esperar que en los próximos años la producción mundial pueda duplicarse y alcanzar los 2 millones de toneladas anuales.