Cómo actuar frente a la plaga de orugas y oídio en frutos rojos
Sanidad vegetal

Cómo actuar frente a la plaga de orugas y oídio en frutos rojos

La RAIF ha publicado una serie de medidas profilácticas a tener en cuenta en los cultivos

14/11/2019 Actualizado a las 11:22

Cuando hablamos de plagas en frutos rojos, las primeras que se nos vienen a la mente son, quizás, araña roja, pulgón y, en los últimos años «drosophila suzukii». Sin embargo, aunque puedan parecer inofensivos por su aspecto adulto, los agricultores de berries no deberían perder de vista a los lepidópteros, llamados comúnmente mariposas. Sus larvas, conocidas como orugas, se alimentan de material vegetal y algunas especies provocan importantes daños en los cultivos. Es el caso de la heliotis (helicoverpa armígera), que además se come la propia fruta (frambuesa, fresa y mora).

Para combatir esta y otras especies de orugas (plusia, gusano soldado o rosquilla negra, entre otras), la Red de Alerta de Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), ha publicado una serie de medidas profilácticas a tener en cuenta en los cultivos de frutos rojos.

Recomedaciones generales

Una vez finalizado el periodo de plantación se recomienda, al inicio de la actividad vegetativa, prestar especial atención a la presencia de orugas de lepidópteros. El periodo actual se considera como el más crítico, ya que, los daños que puede producir esta plaga en el cogollo van desde ocasionar un menor desarrollo hasta la pérdida de la planta. Las primeras flores de variedades tempranas o procedentes de maceta también pueden ser dañadas.

Igualmente, en las condiciones actuales de humedad relativa elevada, y en previsión de aumento de las temperaturas, el riesgo de desarrollo de oídio («Podosphaera aphanis») es elevado, especialmente en parcelas donde ya se ha colocado el plástico por el efecto invernadero que en él se crea.

Aunque dicha labor es aconsejable retrasarla lo máximo posible para favorecer el enraizamiento de las plantas, los técnicos están recomendando cubrir ya el cultivo ante el registro de frecuentes lluvias que podrían producir la descompactación de los lomos y favorecer el desarrollo de enfermedades de raíz y cuello de las plantas recién plantadas.

La RAIF recomienda, no obstante, que «los plásticos deben manejarse adecuadamente para favorecer la aireación y mantener el ambiente fresco».

Aplicación fitosanitaria

Según datos históricos, es en la primera quincena de noviembre cuando se inician los tratamientos químicos para el control de estos agentes en aquellas parcelas que reúnen los condicionantes para ello.

Tanto en este, como en el resto de cultivos, habrá que tener en cuenta, a la hora de realizar aplicaciones fitosanitarias, el siguiente decálogo:

1.- Leer siempre la etiqueta y sigue sus instrucciones antes de utilizar el producto.

2.- Protegerse durante la mezcla, como mínimo con mono de trabajo, guantes, pantalla protectora y botas.

3.- Calibrar el equipo de aplicación al menos una vez al año.

4.- Protegerse durante la aplicación, como mínimo con mono de trabajo, guantes, botas bajo el mono y gorra.

5.- Protegerse frente a vapores, polvos y nubes de pulverización. En la etiqueta encontrarás el tipo de mascarilla recomendado en cada caso.

6.- Recordar que las técnicas mecanizadas de aplicación aumentan la productividad y reducen la exposición y los costes.

7.- Realizar el triple enjuagado de envases y deposita los vacíos en su punto de recogida.

8.- Lavar los guantes cada vez que los utilices y antes de quitártelos.

9.- Lavar la ropa de protección después de cada día de trabajo, siempre separada de la ropa personal.

10.- Renovar el equipo de protección periódicamente y ten siempre a disposición otros de repuesto.

11.- Calcular bien el caldo que se va a utilizar durante la aplicación para evitar sobrantes.

12.- Si se notase algún malestar durante o después de la aplicación, acudir al médico y mostrarle la etiqueta del producto.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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