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Coronavirus

El sector fresero de Huelva afronta la campaña de «mayor incertidumbre»

Proponen como posible solución para la mano de obra contrataciones en origen con Honduras y Ecuador

22/10/2020 Actualizado a las 10:09

El sector fresero de Huelva afronta la temporada de «mayor incertidumbre» que recuerda ante un interrogante no planteado hasta ahora, y de imposible respuesta a dos meses vista de las primeras recolecciones: el cierre de fronteras por el coronavirus y la evolución de la pandemia.

La campaña de la fresa y frutos rojos (arándanos, frambuesas y moras) necesita alrededor de 100.000 trabajadores, de los que alrededor de 52.000 temporeros son nacionales (de Huelva y provincias limítrofes), unos 21.000 de países del Este (Rumanía y Bulgaria) y más de 10.000 sudafricanos que rotan por las distintos cultivos del país, según las cifras que maneja la Unión de Pequeños Agricultores (UPA).

Mujeres marroquíes

A estas cifras se suman, como mano de obra fundamental para la recogida de la fresa, las mujeres contratadas en origen en Marruecos, que se calculan en estos momentos en 16.200 temporeras (el año pasado se contrataron 19.200 y por el Covid-19 llegaron 16.500) , según las estimaciones del secretario general de Upa Huelva, Manuel Piedra. El primer grupo de mujeres contratadas en Marruecos suele llegar entre finales de diciembre y comienzos de enero, un segundo contigente en febrero y el tercero en marzo, al inicio de los meses punta de recolección.

Este año, en el que Piedra indica que se prevé una reducción de la superficie de cultivo de fresa – de entre 5.500 a 6.000 hectáreas-, la mano de obra está en el aire.

En principio, señalan desde la asociación de productores Freshuelva, se irá cubriendo la demanda de trabajadores con mano de obra local y se estará pendiente de la evolución del Covid-19 y sus consecuencias en la movilidad tanto en el interior de la Unión Europea como respecto a terceros países.

De hecho, las contrataciones en origen en Marruecos son ya objeto de negociación entre los gobiernos de España y del país alauita. La documentación está en manos de la Subdelegación del Gobierno para la gestión de los visados y se parte del hecho de que la mayor parte de las trabajadoras han venido repitiendo en la campaña de Huelva, pero «la incertidumbre es total», insiste Piedra.

Posibles soluciones

Como solución, desde UPA se plantea un corredor sanitario para posibilitar la llegada de las temporeras de Marruecos si las fronteras se mantienen cerradas, opción que no es fácil por las medidas de seguridad, lo que llevaría a utilizar el puerto de Algeciras (Cádiz) que, afirman, «sí reúne las condiciones». También sería necesario el cumplimiento de la exigencia de que las trabajadoras deben traer un PCR hecho negativo en Covid-19.

«Hemos tenido algunas campañas de difícil gestión, pero este año la situación no está en nuestras manos ni en la del Gobierno español. El problema es la situación sanitaria», remarca Piedra.

El representante de UPA Huelva indica que ya se ha planteado a la Secretaría de Estado de Inmigración una alternativa como experiencia piloto: contrataciones en origen con Honduras y Ecuador, países con los que existen convenios bilaterales, para traer un contingente de entre 200 o 500 trabajadoras.

Sin embargo, a pesar de las propuestas, a estas alturas de la campaña, a menos de un mes de que finalice la fase de plantación en los campos onubense, la mano de obra para recoger la fruta en el primer trimestre del año próximo es una incógnita.