Un sello certifica el origen legal del agua de las fresas
Regadío en Huelva

Un sello certifica el origen legal del agua de las fresas

Ante el cierre de los últimos pozos ilegales por parte del Seprona, la Comunidad de Regantes de Palos de la Frontera defiende la legitimidad del agua del riego de sus cultivos

17/06/2020 Actualizado a las 10:56

La Comunidad de Regantes Palos de la Frontera defiende la legalidad del agua utilizada en el regadío onubense ya que, desde 2014 cuenta con concesiones de agua superficial, por lo que no se utiliza el acuífero para las tareas agrícolas.

Así lo ha recordado el secretario-gerente de la Comunidad, Fernando Sánchez, quién ha defendido al sector de los ataques tras las últimas noticias sobre el cierre de pozos ilegales, muchos en el entorno de Doñana en la provincia onubense, por parte del Seprona.

Sánchez ha indicado que ante la imagen de «delincuentes medioambientales» que se ha dado, «hay una inmensa mayoría de agricultores, productores principalmente de fresas y otros frutos rojos, que utiliza un agua superficial y legal, concedida por la Administración autonómica».

Del mismo modo, ha recordado que muchas de esas extracciones que se consideran ilegales, «lo son por la desidia de las administraciones, ya que los trámites para autorizarlas se iniciaron hace muchos años y a fecha de hoy no se han legalizado», por lo que se han seguido gestionando de forma irregular.

A este respecto, la Comunidad de Regantes lanzó hace poco más de dos años un sello pionero que busca «evitar cualquier tipo de suspicacia sobre el origen del agua de los frutos rojos u otras producciones onubenses que se comercializan en los mercados, tanto nacionales como internacionales». Se trata del logo «Agua de riego legal 100%», con la calidad certificada por la propia comunidad de regantes.

Un valor añadido

Es un logotipo con el que la entidad quiere testimoniar «que todo el agua que se gestiona en el entorno ha sido entregada de forma legal con una concesión administrativa», un sello que garantiza que «el cierre de pozos ilegales en ningún caso ha afectado a los socios de la comunidad».

Además, supone «un valor añadido de cara a toda la cadena productiva de los frutos del campo y a su comercialización en los mercados», siendo demandado por algunos exigentes países como por ejemplo Alemania, «muy sensible respecto al uso de los recursos que se emplean en la producción agraria», señalan desde la entidad.

La CR Palos cuenta con unos 600 socios y «más del 40% ya lo vienen usando», bien sea integrando este sello en el packaging de los productos agrarios que comercializan, incluyéndolo en la comunicación con sus proveedores y clientes o bien colocándolo en un lugar visible dentro de las propias empresas comercializadoras como un valor añadido a sus marcas.

Dotación insuficiente

Además de garantizar el uso legal del agua de riego de los regantes de Palos de la Frontera como estrategia de marketing, la comunidad, a sabiendas que los volúmenes hídricos concedidos son claramente deficitarios, continúa trabajando para lograr que todas las parcelas dispongan de 6.000 metros cúbicos por hectárea y año, la dotación necesaria para garantizar el presente y el futuro de las explotaciones agrícolas onubenses.

Escrito por

Ámbitos