
Los arroceros sevillanos celebran los aranceles al arroz asiático
La Federación de Arroceros de Sevilla no cree que haya reacción inmediata en los precios
La Federación de Arroceros de Sevilla ha expresado su satisfacción tras la decisión adoptada por el colegio de comisarios de la Unión Europea que, atendiendo a las demandas de los arroceros europeos y del propio informe de impacto realizado por la Comisión Europea, ha optado por la aplicación de la cláusula de salvaguarda, imponiendo así aranceles al arroz índica que llega al continente europeo procedente de países asiáticos como Camboya y Birmania, que venían exportando este producto a coste cero tras la firma de la iniciativa EBA (Everything but arms, todo menos las armas).
«Es lo que llevábamos reclamando a la Comisión Europea desde 2012», ha afirmado el gerente de la federación de arroceros, Manuel Cano, que se muestra esperanzado con que tras la aplicación de estos aranceles «dejemos de encontrar en los lineales de la gran distribución arroces a un precio incluso por debajo de nuestros costes de producción».
Campañas de bajos precios
Para Manolo Cano, tres años de aplicación supone «un periodo muy corto para que el mercado se regule», por lo que «no creo que haya una reacción inmediata en los precios para los arroceros sevillanos, que llevamos varias campañas consecutivas con precios por los suelos, llegando incluso a estar por debajo de los 300 euros la tonelada, donde se sitúa el umbral de la rentabilidad», aclara. No obstante, se muestra confiado con que «a lo largo de la campaña se produzca una evolución positiva en las cotizaciones del arroz europeo», y que este gravamen «frene las masivas importaciones a Europa de arroz índica de Camboya y Birmania».
Y es que, mientras que en 2012 se enviaron sólo 9.000 toneladas de arroz, cinco años después este volumen se ha multiplicado por 40, pues en 2017 Camboya y Birmania exportaron 360.000 toneladas de arroz a la Unión Europea.
Esta situación tiene consecuencias directas en la marisma sevillana, como por ejemplo, que los agricultores estén dando la espalda al grano de arroz índica y estén potenciando las siembras de grano de arroz redondo, que se comercializa en su totalidad en el mercado interior.