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Reportaje

Un avance sostenible en los arrozales de Doñana

Una tecnología basada en cianobacterias disminuye la contaminación y mejora la sostenibilidad en los arrozales de Doñana. Reduce en un 30% el uso de fertilizantes sin afectar la productividad

27/01/2025 Actualizado a las 11:53

El proyecto NutriRice, liderado por Arroces Sostenibles de Doñana (ASD) en colaboración con el grupo de investigación CPLAB del CSIC, Doñarroz SL y el agricultor Rafael Morales Fabra, ha demostrado que el uso de fertilizantes nitrogenados en los arrozales de Doñana puede reducirse hasta un 30% sin afectar la productividad agrícola. Este avance tiene un gran potencial para la transición hacia una agricultura más sostenible.

La clave de este éxito radica en el uso de cianobacterias autóctonas que fijan el nitrógeno atmosférico, un nutriente esencial para las plantas, y solubilizan nutrientes del suelo de manera natural. Esto reduce la necesidad de fertilizantes químicos, disminuyendo considerablemente la contaminación por nitratos y mejorando la calidad del agua y del suelo.

Los resultados son especialmente importantes en el contexto de los arrozales de Doñana, que no solo son cruciales para la economía agrícola local, sino también para la biodiversidad del parque natural. Estos arrozales actúan como hábitat de diversas especies y desempeñan un papel esencial en la regulación del clima y la captura de carbono.

La reducción del uso de fertilizantes no solo beneficia el medio ambiente, sino que también apoya la salud del ecosistema de Doñana. Con el respaldo de los Fondos FEADER y la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, el proyecto se posiciona como una solución sostenible para una de las zonas más vulnerables del país.

Carmen Rocío González Torroba, Directora Técnica de ASD, destacó la importancia de este tipo de iniciativas en la lucha contra el cambio climático. «Este tipo de proyectos son fundamentales para ofrecer soluciones prácticas y efectivas a gran escala, favoreciendo un futuro más verde y sostenible para la agricultura europea», declaró.

Además de los beneficios ambientales, NutriRice sienta las bases para un modelo de agricultura sostenible que podría replicarse en otras regiones y cultivos. La tecnología aplicada no solo promete transformar la agricultura en Doñana, sino que también ofrece lecciones valiosas para otros territorios.

La implementación de estas técnicas innovadoras no solo responde a la necesidad de mejorar la sostenibilidad de la agricultura, sino que también abre el camino a una mayor resiliencia frente al cambio climático. La reducción de fertilizantes químicos hace que los cultivos sean menos vulnerables a las fluctuaciones en los precios y la disponibilidad de estos productos, lo que proporciona una mayor estabilidad económica a largo plazo.

En resumen, el proyecto NutriRice es un paso hacia una agricultura sostenible, demostrando que la innovación científica puede mejorar la productividad y reducir el uso de fertilizantes químicos sin dañar el medio ambiente. Su enfoque promueve el equilibrio entre la producción agrícola y la conservación ecológica, ofreciendo un modelo replicable para una agricultura más sostenible a nivel global. Sin duda, NutriRice es un ejemplo de cómo la ciencia puede ofrecer soluciones prácticas ante los grandes desafíos ambientales que enfrenta la humanidad.