El «doble rasero» de la UE: permite a los terceros países usar un plaguicida para el arroz prohibido en Europa
Desde Asaja Sevilla consideran lo sucedido con el triciclazol un agravio para los productores andaluces, y reclaman que se rectifique
Una nueva prueba de la incoherencia de la Comisión Europea. Así es como califican desde Asaja Sevilla lo que ha sucedido con el plaguicida triciclazol.
Y es que hace unos días que se conocía que el Grupo de Trabajo de Medio Ambiente del Consejo de la UE apoyaba la propuesta de la Comisión Europea para multiplicar por nueve el nivel máximo de residuos de triciclazol permitido en los arroces importados.
Es decir, los arroces provenientes de terceros países podrán llegar a la UE con un nivel de residuos de esta sustancia de hasta 0,09 mg/kg, abandonando el límite actual que estaba establecido en 0,01 mg/kg.
Uso prohibido en la UE
Si embargo, el triciclazol es una materia fitosanitaria cuyo uso tienen prohibidos los arroceros europeos por cuestiones medioambientales, recuerdan desde Asaja Sevilla, y eso que su uso es «esencial» para el control de la ‘pyricularia oryzae’, una de las principales enfermedades del cultivo del arroz. Además, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) confirma que no es perjudicial para la salud.

Un ataque para los productores europeos
Desde Asaja Sevilla consideran que esta propuesta constituye un ataque y un agravio para los productores europeos, que no pueden utilizar triciclazol para defender sus cultivos, por lo que instan a la Comisión Europea «reconsiderar la decisión. «O bien autoriza su uso en todos los arroces, europeos y no europeos, o bien lo prohíbe para todos. El establecer un doble rasero y una excepción para los arroces de fuera ataca a la rentabilidad de los arroceros europeos y supone un engaño a los ciudadanos de la UE», insisten.
La polémica votación en la que se aprobó el incremento del Límite Máximo de Residuos (LMR) para el arroz importado contó con 17 Estados Miembros a favor de la medida, casi todos ellos del centro y norte del continente (países no productores de arroz); y sólo seis en contra, entre ellos España y otros países mediterráneos que sí cultivan arroz.
Con esta decisión, insisten desde la organización agraria, la UE «muestra una vez más su incoherencia y debilidad». «La misma UE que prohíbe el empleo del triciclazol para combatir las plagas que amenazan a nuestros campos de arroz acepta de buen grado el arroz de los agricultores de fuera de la UE que han utilizado triclazol para obtener más producción y combatir las plagas», aseguran.
Esto es fruto, consideran, de que la UE es «incapaz de imponer sus restrictivas normas a los terceros países» y, ante la reducción de producción de arroz en Europa a causa de la sequía, cede a la entrada de arroz para contener los precios y para evitar el temido desabastecimiento.