Época de castañas: trucos para escogerlas y conservarlas en casa
Se tratan de un fruto cargado de nutrientes y con muy pocas calorías
Avanzado el mes de octubre, ha comenzado la época de las castañas. Y es que su recolección comienza durante el mes de octubre, y se prolonga hasta los meses de invierno. Cuando los erizos, que pueden contener hasta tres castañas en su interior, se desprenden de las ramas y caen el suelo, es el momento de recogerlas.
No obstante, hay que tener en cuenta dos premisas básicas: no se deben coger castañas en castañares de los que no se conozcan la propiedad, pues gran parte de los bosques suelen ser también de titularidad privada.
Una vez recogidas, las castañas deben almacenarse en un lugar seco y fresco, estando siempre en contacto con el aire para que no se pudran. Si se meten en la nevera, duran en buen estado hasta un mes y, si es congelan (tanto cocidas como crudas), su vida útil se alarga mucho.
Y, un truco a la hora de escogerlas: procurar que sean todas, más o menos, del mismo tamaño, pues facilitará su cocción.
Una vez recogidas, se deben almacenar en un lugar seco y fresco y siempre deben estar en contacto con el aire para que no se pudran. Meterlas en las nevera te permitirá mantenerlas en buen estado hasta un mes, mientras que si las congelas (cocidas o crudas) podrás disfrutar de este fruto muchos meses más.
Nutrientes y beneficios
Además, no hay que tener miedo a su consumo, pues son un fruto con una alta concentración de nutrientes y, al contener poca agua, tiene mayor densidad energética y nutricional que otro tipo de frutos secos. Su bajo contenido en calorías y su alto porcentaje de hidratos de carbono hacen que las castañas sean la opción perfecta para las meriendas de otoño e invierno.
En cuanto a su consumo, se trata de un producto muy versátil, ya que se pueden comer crudas, al igual que el resto de frutos secos, o asadas. A la hora de pelarlas, bastará introducirlas unos minutos en agua hirviendo, pasarlas por agua fría y pelarlas. Se debe realizar siempre un corte en la castaña antes de cocerlas o asarlas en el horno o microondas.
Otro de los aspectos a tener en cuenta es que son muy harinosas. De hecho, hay quien (por su composición) las compara más con los cereales que con los frutos. Su carne está formada por un 44% de hidratos de carbono, un 1,63% de proteína y un 1,25% de materia grasa. El 52% restante es agua, aunque esta puede disminuir en el caso de consumirse asadas.
El cultivo de la castaña en Andalucía
Andalucía cuenta con dos zonas de referencia en lo que al sector del castañar se refiere: la sierra de Aracena, en Huelva, y el Valle del Genal, en Málaga. En estos últimos castañares, la temporada ha empezado con dificultad debido a la plaga de la avispilla.