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Naranjos inundados por la lluvia / Asaja
Cultivos

Los cultivos andaluces continúan enfrentando pérdidas por las lluvias, pero la situación mejora para pastos y acuíferos

Las precipitaciones han causado daños en hortalizas y cereales, mientras que los pastos y los embalses se benefician de la recarga hídrica

19/03/2025 Actualizado a las 11:48

Las lluvias continuadas durante el mes de marzo en Andalucía han dejado un balance mixto para el sector agrícola. Mientras que los pastos, acuíferos, ríos y embalses se están beneficiando de las precipitaciones, mejorando la situación hídrica tras años de sequía, los cultivos, en especial las hortalizas y los cereales, sufren daños importantes.

El director general de Asaja Andalucía, Félix García de Leyaristy, ha destacado la positiva repercusión de las lluvias en los embalses, que rozan ya el 50% de su capacidad, lo que representa un alivio tras más de cinco años de déficit hídrico. «El agua le viene muy bien a la mayoría de agricultores y ganaderos», ha señalado García de Leyaristy, quien también ha resaltado el «aumento importante» en las reservas de agua, tan necesarias para la recuperación del entorno rural. Sin embargo, la situación no es tan positiva para todos los cultivos.

En particular, las lluvias están afectando a las hortalizas, especialmente a las patatas, que en muchas zonas se encuentran «bajo agua», lo que podría comprometer su cosecha. Además, los cultivos de fresas están sufriendo un descenso significativo en la producción, lo que podría generar un aumento en los precios de los frutos que logren sobrevivir. García de Leyaristy también ha advertido sobre los problemas que las lluvias están causando en la recolección de cítricos, como las naranjas, y en la polinización de los almendros, un proceso clave para la producción de frutos.

Por otro lado, los cultivos de garbanzo y girasol también están viendo retrasos en su siembra debido a las condiciones del terreno, mientras que el cereal, aunque beneficiado por el agua, se enfrenta al riesgo de proliferación de hongos, lo que podría afectar aún más a la producción si no se realizan los tratamientos adecuados a tiempo.

A pesar de estos problemas, Asaja ha destacado que la lluvia es un recurso muy necesario para la agricultura, especialmente después de años de sequía. Sin embargo, también ha lamentado que las administraciones no hayan tomado las medidas necesarias durante los períodos de sequía para mejorar la capacidad de almacenamiento de agua en la comunidad, lo que hubiera permitido aprovechar mejor las precipitaciones.

En resumen, mientras que las lluvias traen consigo un alivio para los acuíferos y embalses, las pérdidas en cultivos como las hortalizas, cereales y fresas siguen siendo una preocupación para los agricultores. Se espera que, tras esta tregua temporal, las lluvias continúen, lo que podría permitir la recuperación de los cultivos afectados, siempre y cuando las condiciones lo permitan y se puedan realizar los tratamientos oportunos.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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