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Agricultura

El ‘gigante del espárrago’, ve posibilidades de remontar la campaña tras el duro golpe de las borrascas

Centro Sur estima unas pérdidas del 35-40%, pero espera que las explotaciones menos afectadas tengan una muy buena cosecha

23/02/2026 a las 06:30

Invitaban a ponerse en lo peor esas imágenes del municipio granadino de Huétor Tájar inundado por el desbordamiento del río Genil y del arroyo Milanos. La situación, desde luego, ha sido grave y hasta traumática para muchos hueteños. El tren de borrascas que han padecido tardará en olvidarse.

La cooperativa Centro Sur, sin duda la más grande de cuantas se ocupan del espárrago, con más de 1.600 agricultores asociados, ha realizado una primera valoración técnica del impacto provocado por l borrasca en las plantaciones del Poniente y sitúa las pérdidas estimadas en torno al 35-40% en la campaña 2026 en las zonas más afectadas. Anualmente, Centro Sur produce 11 millones de kilos de espárragos.

Pero, como se ha dicho, las malas noticias admiten matices. Antonio Zamora, director general y comercial de la cooperativa, especifica que hay «parcelas que están completamente anegadas con un metro de tierra, donde recuperar la plantación va a ser muy difícil», mientras que otras van a ser un poco más fácil recuperarlas.

«De hecho, ha subrayado ya están saliendo espárragos en fincas en las que el impacto ha sido menor». Zamora ha vaticinado incluso que las lluvias «ayudarán a tener mejores cosechas en las parcelas en las que ha llovido pero que no han sufrido inundaciones».

Explotaciones aún inundadas

La evaluación definitiva de los daños es difícil hacerla aún, porque muchas parcelas siguen siendo de difícil acceso y la evolución agronómica será determinante en las próximas semanas, pero Centro Sur estima que entre 300 y 350 hectáreas se han visto afectadas por las inundaciones, sobre un total de 1.526 hectáreas cultivadas por la cooperativa.

Las zonas más afectadas se concentran en la ribera del río Genil y en el entorno del arroyo Milano, especialmente en Huétor Tájar, donde algunas plantaciones han permanecido inundadas entre diez y doce días. La bajada progresiva del nivel freático y del cauce del río está permitiendo que el agua se retire de parte de las parcelas, aunque persisten zonas donde el acceso sigue siendo complicado.

La campaña 2026 del espárrago acaba de comenzar y los agricultores confían en que no se registren temperaturas elevadas, para que el exceso de agua pueda drenar correctamente y la planta comience a transpirar en condiciones óptimas. «Es un cultivo perenne y el tiempo de permanencia del agua en el suelo resulta determinante para evaluar tanto la merma productiva inmediata como el posible impacto estructural en campañas futuras», subrayaba Zamora.