La paradoja del espárrago granadino: temen que aumente la producción con una demanda congelada
La crisis sanitaria ha hecho que su consumo baje de manera drástica, lo que preocupa a los productores ante una subida de temperaturas que hará aumentar la cosecha
Productores y cooperativistas de espárrago verde de la Vega de Granada temen que las altas temperaturas incrementen la producción de esta hortaliza y que el mercado, perjudicado por la alerta sanitaria, no pueda absorber dicha oferta.
Sin embargo, esta situación no solo se registra en Granada, sino que el del espárrago verde es «uno de los sectores más afectados en el mercado nacional, donde los pedidos han disminuido en un 80 por ciento», según UPA Andalucía.
Esta «incertidumbre» general la comparte la cooperativa Cesurca de Huétor Tájar (Granada), una de las mayores productoras de espárrago verde de Granada, con una media anual de 5,5 millones de kilos que generan unas 15.000 peonadas por temporada, la mayoría mujeres.
Confían en salvar la campaña
Por su parte, el presidente de Cesurca, Antonio Zamora, ha afirmado que la producción de espárrago verde continúa a «buen ritmo» en la Vega de Granada «a pesar de que el consumo de esta hortaliza ha bajado considerablemente a consecuencia de la alerta sanitaria provocada por el Covid-19».
Zamora ha explicado que los pedidos del mercado internacional han vuelto a entrar «después de unos días de incertidumbre en los que algunas cooperativas de la provincia tuvieron que cerrar para regular su stock de espárragos».
No obstante, «aunque la situación es complicada porque ha bajado el consumo, cooperativistas y productores confían en salvar la campaña», asegura el presidente de Cesurca.
El sector en Granada
Una campaña que en la provincia de Granada «se espera que sea inferior en cuanto a producción debido a la sequía de estos dos últimos años y a que se ha plantado menos espárragos por los bajos precios de esta hortaliza», explica Zamora.
En concreto, en Granada operan 13 cooperativas agrarias con más de 4.000 agricultores y 6.500 hectáreas.
La producción de estas empresas ronda las 35.000 toneladas, y desde que comenzara la recolección en febrero, las cooperativas han comercializado el 40% de su producción, manteniendo la continuidad en el suministro a través de supermercados y cadenas de distribución.
Antonio Zamora ha lanzado un mensaje de «tranquilidad» tanto a agricultores como clientes, asegurando que «dentro de las dificultades que marca el estado de alarma, se está trabajando tanto en la recogida, manufacturación y envasado de espárrago», sostiene.
Cooperativa Cesurca de Huétor Tájar
Sólo en la cooperativa Cesurca de Huétor Tájar trabajan diariamente una media de 580 personas. Por ello, «hemos extremado las medidas de seguridad y protocolos de funcionamiento excepcionales que velan por la eficacia de la prevención frente al virus”, ha defendido.
De otro lado, destacan que el buen tiempo ha hecho que la campaña se adelante en un mes con respecto al año anterior. Así, actualmente «nos encontramos al 40% de la campaña total por lo que, si continuamos el ritmo, este año finalizaremos antes», comenta.
Por ello, Zamora ha insistido «en que el sector necesita que se reactive el consumo y que la gente pueda consumir en libertad».
Además, ha denunciado que «dada la precariedad que atraviesa la agricultura, productores y cooperativistas exigen que las importaciones de terceros países cumplan los mismos requisitos que los productos nacionales. En caso contrario deberían pagar algún tipo de arancel que iguale los costes de producción de unos y otros», concluye.