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Siembras de invierno

Las altas temperaturas y la falta de lluvias amenazan a cultivos claves para Andalucía

La remolacha, los pastos, los almendros y los cereales viven una situación «preocupante», alerta Asaja

18/06/2019 Actualizado a las 13:28

La ausencia total de lluvias, unida a unas temperaturas anormalmente altas durante buena parte del mes de febrero, son dos factores que están condicionando seriamente el desarrollo de los cultivos de invierno que, además, en esta campaña arrastran una nacencia tardía, según alerta Asaja en un comunicado. La patronal agraria recuerda que los pastos también acusan la falta de agua y que los árboles frutales han adelantado semanas la floración, lo que conlleva «peligro de cara al cuajado de del fruto».

Y es que, según datos de AEMET, las precipitaciones se encuentran por debajo de sus valores normales en casi toda la Península, y desde el 20 de febrero «no ha caído ni una sola gota de agua en ningún punto de España». En el caso de la provincia de Sevilla, no ha habido precipitaciones reseñables desde noviembre.

Por otra parte, las temperaturas están resultando muy altas para el mes de febrero, lo que conlleva la degradación de los cultivos sembrados, especialmente los cereales y las leguminosas y, por otro lado, provoca el adelanto de los ciclos vegetativos de los árboles frutales y de frutos secos. En Andalucía, la remolacha también se está viendo afectada. Especialmente grave es el caso del almendro, ya que se trata de un árbol muy sensible a las bajas temperaturas, por lo que llegarán los problemas si, en las próximas semanas, hay una bajada de grados significativa.

Preocupación de los ganaderos

Los cultivos herbáceos de secano, que ya adolecen de unas siembras que se realizaron fuera de fecha debido al retraso de las lluvias de otoño, son los que más están sufriendo la ausencia de precipitaciones, con situaciones límites en amplias zonas de Andalucía y otras comunidades.

Los cultivos de girasol, que ya deberían estar sembrándose en la zona Sur, están acusando un retraso de las labores ante la falta de humedad en las parcelas. De otro lado, las leguminosas para consumo humano, lentejas y garbanzos, que habitualmente se siembran en febrero-marzo, están teniendo una nascencia muy irregular y, en algunos casos, no han nacido.

Por lo que respecta a los pastos, Asaja reitera que la situación es «alarmante», ya que la falta de reservas hídricas provoca el debilitamiento de la planta en un momento que debería ser de pleno desarrollo del pasto de cara a la primavera. «Esta situación causa grave preocupación entre los ganaderos de extensivo, ya que verán incrementados los costes de alimentación del ganado si, definitivamente, no hay un desarrollo adecuado del alimento natural», asegura la patronal agraria.