Alto riesgo de picada de la mosca del vinagre en el cultivo de frambuesa
La RAIF recomienda evitar la humedad excesiva y recoger la fruta madura para prevenir la presencia de la plaga
La «Drosophila suzukii», un tipo de mosca del vinagre, presenta un límite de reproducción cuando las temperaturas caen por debajo de los 10ºC y cuando superan los 32ºC, siendo especialmente sensible a ambientes secos. En cambio, su biología se ve favorecida con temperaturas entre los 20ºC y 25ºC y ambiente húmedo, según detalla la Red de Alerta e Información Fitosanitaria.
Por ello, y aunque el inicio del otoño ha sido caluroso y seco, se aconseja extremar las precauciones respecto a este díptero una vez que las temperaturas máximas han registrado un brusco descenso hasta valores en torno a los 23ºC, la humedad relativa media registra un aumento hasta valores en torno al 75% y, sobre todo, se registran las primeras precipitaciones, factor tras el cual siempre se ha registrado un aumento significativo de su actividad.
Con estos datos, y conociendo que, en octubre, se suele dar un aumento importante de las capturas de machos y hembras en octubre, con picos máximos durante noviembre, se recomienda prestar especial atención a esta plaga, ya que existe un periodo de riesgo alto de picada y desarrollo en el cultivo de la frambuesa.
Respecto al estado de la frambuesa, según destaca la RAIF, las variedades remontantes que fueron podadas entre junio y julio se encuentran en producción tras la parada estival, detectándose capturas de D.suzukii en el interior de los invernaderos coincidiendo con los primeros frutos maduros.
Recomendaciones para evitar la plaga
Para evitar que estos se conviertan en el reservorio y foco de dispersión de la plaga, RAIF recomienda retirar cualquier fruta en maduración de la parcela «con la mayor frecuencia posible». En todo caso, avisan, «no debe dejarse nunca fruta sin recolectar, ya que esta plaga se caracteriza por su capacidad de reproducirse de forma exponencial en un corto periodo de tiempo». Para la fruta dañada o de destrío, se recomienda embolsarla y exponerla al soll.
En resumen, es fundamental el control preventivo de la plaga manejando adecuadamente la cosecha. Además, hay que manejar adecuadamente los plásticos y el porte de las plantas para reducir, en lo posible, el ambiente húmedo en el interior de los invernaderos, un factor que también se puede controlar «evitando encharcamientos y el riego excesivo»
Respecto a variedades no remontantes de Frambuesa, en estos momentos coincide el arranque de planteras de Frambuesa con destino cámara-frigo con la plantación de una nueva postura de origen cámara-frigo. En este caso, la producción de frutos se prevé para finales de otoño en el caso de las plantaciones que se iniciaron a principios de septiembre. En general, instalar trampas por el perímetro de las parcelas puede impedir la entrada de D. suzukii al cultivo, especialmente aquellas que estén próximas a explotaciones de eucalipto, donde históricamente se ha registrado mayor actividad de adultos.
Por último, y no por ello menos importante, la RAIF resalta que la suelta de insectos auxiliares parasitoides como método preventivo o en la fase inicial de desarrollo de la plaga, siguiendo las instrucciones del técnico comercial, forma parte de la adecuada estrategia de control integrado de esta plaga.