Antonio Refoyo: «Tres variedades locales de fresas lideran por primera vez el mercado en Huelva»
El Director Técnico de Fresas Nuevos Materiales explica que en la presente campaña, las siembras de las fresas autóctonas Primoris, Rábida y Rociera desbancan, en conjunto, a la americana Fortuna
En poco más de una década, la empresa onubense Fresas Nuevos Materiales (FNM) ha logrado disminuir la tradicional dependencia tecnológica de programas de mejora foráneos que tenía Huelva en relación a las variedades de fresas. Un objetivo que esta sociedad de genética ha visto cumplido en esta campaña, posicionando sus tres variedades locales (Primoris, Rábida y Rociera) en un podio que durante muchos años ha estado coronado por variedades importadas de universidades norteamericanas como las de California o Florida. Tras el éxito obtenido en fresa, el director técnico de FNM, Antonio Refoyo, avanza que «a corto o medio plazo, el nuevo reto está en conseguir variedades de frambuesa que sean competitivas».
-FNM es una empresa de innovación creada por y para el sector fresero, ¿eso es una ventaja o una mayor presión?
-Ambas cosas. La empresa nace en 1999 con el objetivo de obtener variedades de fresa que respondieran a las distintas necesidades del sector. La finalidad era disminuir la dependencia tecnológica de programas de mejora foráneos y, sobre todo, garantizar un buen material genético adaptado a las condiciones agronómicas de la provincia onubense. En esos años, el 95% de las variedades venían de California, con un claro predominio de la fresa Camarosa. Pero el sector pensó que no podía tener ese nivel de dependencia de variedades importadas y se unió para constituir una empresa de obtención vegetal en Huelva. Está formada por accionistas como Caja Rural del Sur, Sungro (Eurosemillas), 16 empresas viveristas y la mayor parte de los productores de fruta de la provincia de Huelva, asociados a su vez en la empresa Fresas Investigación y Desarrollo S.A., que es la accionista mayoritaria de la empresa.
-¿Cuál es el peso actual de las variedades de fresas foráneas en la provincia de Huelva?
-En la presente campaña 2016-2017, la variedad norteamericana Fortuna ha copado el 33,7% del cultivo de fresa en Huelva. Le sigue la variedad onubense de FNM Primoris, que ha contado con un total de 90 millones de plantas en el campo onubense y con el 16,2% del mercado. A continuación está la variedad Rociera con el 10% y Rábida con el 9,9%. Por ello, por primera vez, la suma de las tres variedades locales de FNM se sitúa a la cabeza en relación al resto de obtentores que operan en la provincia, con el 37,25% del mercado. Así, en el ranking empresarial, FNM lidera la distribución varietal por obtentor del cultivo de la fresa de Huelva, seguido por la Universidad de Florida, Plant Sciences, la Universidad de California, Planasa y Freshforward. Nuestro éxito está en haber obtenido tres variedades de buena calidad.
Calidad competitiva
-¿La calidad de la fresa de Huelva puede competir con la fresa europea de temporada?
-Sí, está en nuestro eslogan. Nuestro cometido es desterrar esa mala imagen que en algún momento determinado, coincidiendo con variedades puntuales, ha tenido la fresa de Huelva. Nuestras variedades nacen para desmentir que la fresa de Huelva no es fruta de calidad. De nuestras plantas, Rociera es la más nueva y exitosa, pues es muy productiva en campo y muy buena en sabor. Este año hemos logrado introducir en el campo onubense 55 millones de plantas y esperamos superar los cien millones en la campaña próxima. En total, se van a hacer entre 80 y 90 millones de kilos, que supondrá aproximadamente el 40% de la fruta exportada a Europa, y eso nos va a dar mucho prestigio a nivel europeo.
-Respecto a esa puntual mala imagen ¿el sector fresero ha hecho autocrítica?
-Todos somos responsables, desde el primer eslabón al último. La reflexión debe ser global. A veces se comercializa fruta demasiado precoz, pero hay que rellenar los lineales, pues la demanda manda. Además, no es obligatorio poner el nombre de la variedad de la fresa que llega al consumidor. Hay intereses espúreos en que el nombre no aparezca, y poder así vender alguna variedad cuya calidad es dudosa. La creación de la IGP para la fresa de Huelva que impulsa la interprofesional será el paso definitivo para prestigiarla.
-¿Qué aportan las variedades locales obtenidas por FNM?
-Son variedades de ciclo corto. Primoris destaca por su firmeza, por lo que transporta y almacena muy bien, además de tener buena producción precoz y una excelente calidad sensorial en cuanto aroma y sabor. Rábida consigue una buena producción temprana y total, buen calibre de fruta en el final de campaña y buen sabor y firmeza; y Rociera es ideal para la exportación, con una larga vida post-cosecha. Además, cuenta con una excelente producción de primera categoría y mantiene muy buen calibre en toda la campaña.
-¿Cómo es el proceso de obtención de una variedad?
-Comienza con el cruzamiento de dos variedades con características deseables, intentando de este modo obtener una variedad en la que estén presentes las características favorables repartidas en los parentales. Al producto de esos cruzamientos se le denomina individuo y FNM realiza todos los años de 80 a 90 cruzamientos, que dan como resultado 8.000 a 10.000 individuos nuevos. Desde los orígenes hasta ahora hemos manejado unos 150.000 individuos, de los que hemos obtenido tres variedades exitosas.
-¿Cuánto tiempo lleva a la empresa obtener nuevas variedades que sean comerciales?
-Desde que empezamos a hacer un cruzamiento hasta que llega al mercado, en el mejor de los casos, son nueve años o diez. Las variedades que han superado todos los filtros son registradas en la Oficina Española de Variedades Vegetales y en la homóloga comunitaria, y los nombres en la Oficina Europea de Armonización del Mercado Interior. La empresa se responsabiliza también de la conservación y multiplicación de plantas base y generaciones anteriores, para así controlar y conservar el material en las condiciones exigidas por la legislación vigente en lo referente a plantas de vivero.
Campaña actual
-¿Cómo va la actual campaña fresera en la provincia de Huelva?
-Va bien. Lo que percibimos por nuestros agricultores es que ha sido un buen año y donde los precios han subido respecto al ejercicio precedente. La fresa va a seguir siendo un actor importante en las próximas campañas y auguramos que no debería haber más caídas ni de superficies sembradas ni de precios. De hecho, se prevé que la plantación aumente ligeramente en el futuro, ante la incertidumbre de qué pasará con el arándano, una fruta que transporta muy bien. Por ello, además de Europa, cualquier otro país como Chile o Estados Unidos son una fuerte competencia.
-¿Por qué el siguiente paso será en el sector de la frambuesa?
-Ha habido una revolución varietal en el mundo de la frambuesa, y a esa revolución tratamos de incorporarnos. FNM ha colaborado con la Universidad Católica de Chile en un proyecto de asesoramiento para la obtención de nuevas variedades, y en ese proyecto estamos. En fresa también colaboramos con otros centros de investigación españoles, como la Universidad de Sevilla o el CSIC.