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Caja de fresas / UPA Huelva
Consejos para su consumo

Comienza la temporada: los mejores trucos para elegir la fresa (de Huelva) perfecta

Esta fruta contiene ácido salicílico, el mismo componente de las aspirinas, pero natural, por lo que actúa como antiinflamatorio y ayuda a mejorar afecciones hepáticas

09/02/2022 Actualizado a las 11:48

Comer fresa es una práctica que conlleva numerosos beneficios para la salud. Este fruto, que tiñe de color rojo los campos andaluces (supera las 6.000 hectáreas en la comunidad autónoma), se presenta como la opción perfecta para apostar por productos nacionales y endulzar tu paladar.

«Adquirir fresas de Huelva, es adquirir productos de calidad», destacan desde Asaja Huelva, e insisten en que «su proximidad permite adquirirla en el momento óptimo».

¿Cómo seleccionar la fresa perfecta?

No obstante, como se trata de productos muy perecederos, existen una serie de consideraciones que se deben tener en cuenta a la hora de seleccionar una fresa en perfecto estado.

En primer lugar, hay que fijarse en el color y optar por aquellas muy rojas y que tenga un brillo natural. Si el fruto presenta pintas verdes significa que aún no ha madurado por completo.

Además, en el momento de su elección no hay que dejarse llevar por el tamaño, pues las más grandes no son las mejores. Desde Asaja señalan que hay que priorizar las fresas de tamaño mediano. Que el fruto contenga un espacio entre la hoja y la base será otro reflejo de su dulzura.

También hay que evitar las fresas tienen golpes o cualquier otro daño visible, dado que podría significar que las fresas están podridas.

Beneficios para la salud

Las fresas aumentan las defensas del organismo y permiten prevenir el reumatismo, la gota o la anemia. Además, gracias a su composición (agua e hidratos de carbono, principalmente) ayudan a regular los procesos digestivos. Son dulces, pero contienen poco azúcar, reducen el hambre y suponen un aporte muy bajo de calorías, ya que tienen un valor energético de entre 27 y 34 kilocalorías por cada 100 gramos.

Son una excelente fuente de vitamina C,K, ácido fólico, hierro y magnesio, y contribuyen a controlar el colesterol malo (LDL), lo que las convierte en el fruto indicado para cuidar la salud en todas las edades.

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Fresas / Agrónoma

Numerosos expertos destacan su potencial como aspirina natural. En este contexto, hay que destacar que la fresa contiene ácido salicílico, el mismo componente de las aspirinas, pero natural, por lo que actúa como antiinflamatorio y ayuda a mejorar afecciones hepáticas.

Conservación

No hay que olvidar que su vida útil es muy corta, por lo que debe consumirse rápido, no obstante, existen unas acciones que pueden ayudarte a conseguir que se mantenga por más tiempo en un estado óptimo para su consumo.

Se recomienda no quitar las hojas verdes, ni lavarlas, hasta que no se vayan a ingerir. Meterlas en la nevera lo antes posible será otro de los gestos que pospondrá su deterioro (la temperatura debe ser fría y constante, nunca inferior a 2ºC, y no superior a 6ºC)

Otra de las consideraciones a tener en cuenta es que las fresas necesitan respirar, por lo que no deben estar cerradas herméticamente. En el caso de observar alguna fresa en mal estado, habrá que separar las que contengan moho o estén podridas del resto.

Múltiples usos

Además, como ha destacado la Asociación Interprofesional de la Fresa Andaluza (Interfresa) en numerosas ocasiones, se trata de «uno de los pocos alimentos que conserva su naturalidad y mantiene intactas todas sus propiedades nutricionales cuando se utiliza como ingrediente para recetas». Hay que recordar que además de cruda, se pueden congelar y se pueden consumir como compota, mermelada, y otros formatos.

 

 

 

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