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Nuevos cultivos

La peculiar fresa blanca onubense que apasiona a los japoneses y supera los 40 €/kg

Se trata de una «Pineberry», baya que en Japón es conocida como «Joya blanca» por su curioso sabor a piña y su elevado precio

26/01/2022 Actualizado a las 10:25

La fresa blanca o «Piniberry»(fusión de piña y baya), cuyo cultivo se está poniendo de moda en los campos de Huelva, concretamente en Lepe, se ha convertido en una fruta muy demandada en países como Japón, donde es conocida como «shiroi houseki» (joya blanca), por su curioso sabor a piña y su elevado precio. Esta fresa nace de la hibridación natural mediante la fusión de otras dos variedades  que son Fragaria chiloensis y Fragaria virginiana.

Pero esta exótica baya no es nueva. Se trata de una fruta ancestral en los bosques sudamericanos, y que llegó a Francia desde Chile en el año 1700. Además, agricultores de los Países Bajos evitaron su extinción en 2003. Su color blanco es consecuencia de una deficiencia de una proteína que hace que al madurar la fruta no adquiera el color rojo intenso al que estamos acostumbrados.

Pioneros en Huelva

Ahora, la empresa Masiá Ciscar, vinculada al sector hortofrutícola de Huelva desde hace 45 años y con sede en Lepe, ha decidido apostar por la producción y comercialización de fresas blancas durante la actual campaña de frutos rojos 2021/2022, cultivando en media hectárea de terreno y a modo de prueba, la variedad »Florida Peard Brand FL», para que esté disponible a la mayor brevedad posible para su distribución y posterior comercialización en el país.

Según ha explicado el director de marketing de la hortofrutícola, Carlos Masiá, una vez concluya la campaña se analizará la aceptación de esta fresa en el mercado nacional. «Por ahora se trata de una novedad dentro del sector que está teniendo un cierto boom, pero aún desconocemos su alcance y su aceptación real» ha señalado, además de añadir que si los resultados son positivos, están preparados para dar una respuesta en las próximas campañas.

Campos de Masiá Ciscar / M. C.

Un precio más elevado

Uno de los aspectos más destacados de esta fruta es su elevado precio. Los japoneses son los consumidores que más demandan esta fruta. Por una docena de este codiciado manjar, el precio que se puede llegar a pagar es de unos 60 euros. Mientras, en China cultivan su propia variedad de fresas con sabor a piña, con un precio que oscila entre los 28 y 42 euros por kilo.

Sobre si la fruta albina de Masiá Ciscar que se cultiva en Lepe y que solo se está comercializando, por ahora, en los mercados nacionales, tendrá la misma valoración y cotización que las fresas blancas japonesas, el responsable de la empresa onubense ha manifestado que «no creo que lleguemos a esos valores, pero habrá que estar preparados».

Beneficios similares a los de la fresa tradicional

En cuanto a las propiedades nutricionales de la fresa albina, cabe destacar que son prácticamente las mismas que sus parientes más populares. Así pues, la fresa blanca es rica en vitamina C y por ser una buena fuente de fibra; contiene vitamina A (buena para la piel, los huesos, el pelo y la vista) y favorece el sistema inmunológico. Además, su consumo es favorable debido a su aporte de minerales como el magnesio, el potasio, y el fósforo, entre otros.