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Perspectiva del sector

Cultivo del garbanzo: ¿cómo se presenta esta campaña?

Expertos del sector aseguran que la ampliación del plazo de presentación de la PAC hace que las estimaciones de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía «no sean del todo fiables»

12/06/2020 Actualizado a las 15:34

La campaña de garbanzo arrancará a finales de junio con la incertidumbre inicial de conocer realmente los datos de hectáreas sembradas. Aunque el descenso en superficie es latente, la ampliación del plazo de presentación de la PAC hace que las estimaciones presentadas por la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, en cuanto a superficies y producciones, «no sean del todo fiables», según algunos expertos en el cultivo.

Situación del cultivo

Desde el punto de vista del agricultor, Luis Prieto-Carreño asegura que, en líneas generales, el año se presenta con «muy buenas expectativas de cara a los datos de rendimiento por hectárea, a pesar de las dificultades atravesadas a lo largo del ciclo, sobre todo en cuanto a la sanidad del cultivo, teniendo que realizarse varios tratamientos tanto por plagas como por enfermedades».

Además, destaca que «la nascencia ha sido buena y pareja, teniendo en cuenta la tardanza en llegar de las lluvias. Esto, unido a algunos ataques tempranos de minadores de hojas y algunas mermas en planta por enfermedades de suelo, puso en un aprieto inicialmente a los agricultores», asegura.

En este sentido, Prieto-Carreño afirma que «la meteorología ha acompañado y ha llevado consigo un buen desarrollo de planta, con un alto porte y una posterior diferenciación de muchos vasillos por planta dando lugar a las ya mencionadas expectativas de rendimiento».

Sin embargo, como destaca el agricultor, aunque el garbanzo en sí aparente ser un cultivo «sencillo, viene requiriendo cada vez más del apoyo de técnicos para llegar a un buen fin, en busca de altos rendimientos y beneficios», siendo una alternativa «muy recomendable» a la rotación tradicional de cereal y girasol.

«Esto es debido, entre otros factores, a su característica como producto favorecedor del suelo y a los márgenes aceptables para el agricultor», concluye Prieto-Carreño.

Un mercado afectado por el Covid-19

Respecto a la situación del mercado, Juan Luis Manzano de Tejada, agente Intermediario de Tecoser, señala que los contratos de campaña, que se firmaron hace unos meses, oscilaron por lo general entre los 0,40 euros/kg para el garbanzo pedrosillano y los 0,72 euros para el llamado garbanzo blanco.

Asimismo, recuerda que la variedad pedrosillano, de pequeño calibre (sobre 6-7 mm.), compite en precios y mercados con los de origen Argentina, EEUU, Canadá, Turquía y Rusia, mientras que las variedades de calibres superiores, castellano (8-9 mm.) y blanco (normalmente de 42/44 a 52/54 granos por onza), tienen su competencia en México, EEUU e India.

Al respecto, Manzano de Tejada destaca que, «tras un inicio de año tranquilo con importantes stocks», tanto nacionales como mundiales para todos los calibres, la sobrevenida situación de la pandemia mundial de Covid-19 ha calentado de manera «importante» el flujo de operaciones a nivel nacional, «sobre todo en los calibres superiores, reflejo de un aumento de la demanda por parte del consumidor».

«Con ello se han generado ciertas subidas puntuales para los pocos lotes existentes que contasen con calibres por debajo de 48 granos por onza», asegura el agente intermediario de Tecoser.

El punto de mira, el mercado internacional

De este modo, y según señalan desde Tecoser, la campaña arranca con un stock «bajo» en el campo pero con una «cierta acumulación final» en los almacenes intermedios y envasadores, «fruto del acopio realizado en los meses de marzo y abril en previsión de un alargamiento del confinamiento, así como a las continuas importaciones que gran parte del sector envasador ha venido realizando».

Por ello, «tendremos que estar con las miras puestas en el mercado internacional que es quien hará de juez y árbitro de cara a las futuras cotizaciones para las partidas libres, aunque siempre defendiendo a capa y espada el garbanzo de origen nacional», finaliza Juan Luis Manzano de Tejada.

La importancia del clima mediterráneo

Desde la perspectiva de la industria, el director comercial de Legumbres Maragato, Esteban Salvadores Javares, destaca la «importancia» del clima mediterráneo del interior de Andalucía, «que diezma la propagación de insectos y plagas y el desarrollo de malas hierbas de forma natural».

Al respecto, asegura que «nuestros competidores a nivel mundial, con climas subtropicales, monocultivos y ausencia de legislación ni control estatal, usan de forma descontrolada y masiva los pesticidas, sobretodo el glifosato, ya que sin él sería imposible el desarrollo de la agricultura en condiciones climatológicas de calor y humedad constante».

En este contexto, Salvadores resalta que «todos los esfuerzos de Legumbres Maragato están encaminados a ofrecer al consumidor un producto de alta gama, puro y uniforme en la calidad y para ello se cuida la calidad de los productos haciendo un seguimiento de todo el proceso de cultivo y manteniendo una estrecha relación, codo con codo, con el agricultor».  

Finalmente, el director comercial reitera que «nuestros suelos, el origen ancestral de nuestras semillas, nuestro clima y el buen hacer de nuestros agricultores hacen de los garbanzos que se cultivan en nuestro país un manjar inigualable de intenso sabor y fina textura al paladar».