Rafael Eraso: «La variedad de girasol más sembrada en España ha nacido en Andalucía»
El objetivo de Site Limagrain Ibérica es liderar el mercado de semilla certificada en la UE, reto conseguido a nivel nacional gracias a la estrategia de ser multiespecie
Limagrain Ibérica es una empresa de semillas con casi 40 años de historia en España, donde lidera el mercado semillista de cereal y ocupa las primeras posiciones en otros cultivos como maíz, girasol y colza, comercializados bajo la marca LG. Pertenece a la matriz Limagrain, grupo semillista francés de origen cooperativo que ocupa el cuarto puesto en la producción de semillas a nivel mundial. Tras el cierre de la sede en Marchena (Sevilla), desde la fábrica de Alcolea (Córdoba) se abastece de todo el cereal Andalucía, Castilla la Mancha y Extremadura; y se suministra casi todo el girasol LG que se siembra en España y en parte de Rusia y Ucrania.
La actividad contempla la I+D, la producción y la comercialización de las semillas, en una empresa «de agricultores para agricultores», ya que «nuestro accionariado está formado por agricultores miembros de la cooperativa Limagrain, por lo que somos una sociedad de personas y no de capitales», subraya el director de Marketing y jefe de Limagrain Ibérica Córdoba, Rafael Eraso.
-Hace dos años, la empresa realizó importantes inversiones en la fábrica de Córdoba. ¿Qué actividad tiene esta sede?
-Estamos en Alcolea, a 17 kilómetros de la capital, desde hace 20 años. Recientemente, dotamos a la factoría de la última generación para mejorar los procesos y la calidad del producto, y montamos un laboratorio nuevo. En Córdoba, y también por toda Andalucía, tenemos acuerdos con agricultores para desarrollar programas de mejora tanto de girasol como de cereal, así como multiplicar las distintas especies que comercializamos. Por dar algunos números, desde el site de Córdoba se abastece todo el cereal de Andalucía, Castilla la Mancha y Extremadura, más de cinco millones de kilos de semilla técnica que sirve para producir la simiente R2 que luego sembrarán los agricultores. También se produce casi todo el girasol LG que se siembra en España y se exporta a Rusia y Ucrania, este año unas 200.000 dosis, sin olvidarnos del resto de especies como el algodón, un cultivo muy implantado en el Valle del Guadalquivir. Nos dedicamos a la obtención, producción y comercialización de semillas para cultivos extensivos, lo que nos permite estar cerca del agricultor, comprender sus problemas y buscar soluciones a sus necesidades. En este sentido, la variedad líder de girasol en España (LG 5485) es un ejemplo de cómo se integra el proceso de investigación, producción, proceso y comercialización de una semilla que ha nacido en Andalucía, y que se siembra en todo el mundo dejando valor en nuestros agricultores andaluces.
-Uno de los lemas de la empresa es que no hay agricultura sostenible sin innovación. ¿Cuánto se invierte en I+D+i?
-La clave de nuestro éxito es el esfuerzo constante en investigación, con programas de base internacional pero con actuación local, lo que nos da cercanía al mercado y a las necesidades del agricultor. Disponemos del más completo programa de mejora de cereal de España, lo que nos ha permitido ser líderes de este mercado durante los últimos 40 años. Contamos con el primer programa europeo de investigación de girasol, con una base genética que integra 15 programas de selección. Toda esta actividad de I+D+i, Limagrain Ibérica la lleva a cabo de forma local, garantizando así la obtención de variedades adaptadas a cada zona agroclimática. Invertimos más del 14% de nuestra facturación en I+D, y el 20% de la plantilla está en este departamento. En términos generales, Limagrain tiene más de cien centros de investigación repartidos por el mundo y al año lanza más de 600 variedades distintas para adaptarse a los mercados.
-Pues el maíz y el girasol continúan en retroceso en Andalucía…
-Cuando la gente mira los campos de trigo o de girasol no se da cuenta de la tecnología y la I+D que hay detrás de esos cultivos, ni de los problemas que se están solucionando con nuestro trabajo. La mejora vegetal es un avance tecnológico de enorme importancia, que permite disponer de una oferta de producto mucho mayor, a un precio más asequible. Lógicamente, la bajada de superficie en estos cultivos estratégicos nos afecta, pero al ser una empresa multiespecie seguimos dando servicio al agricultor con otras especies como algodón o remolacha. Estamos en un mercado globalizado, con precios internacionales y con mercados de futuros, y esto nos da poco margen de maniobra, más allá de producir el máximo con menores costes, y para eso la elección varietal es clave.
-¿La colza está copando el hueco que deja el girasol?
-Según estadísticas de la Junta, hay unas 16.000 hectáreas de colza este año, mientras que entre girasol y cereales casi 900.000. Es la tercera vez en 25 años que veo intentar introducir la colza en Andalucía. Es verdad que ahora hay variedades más adaptadas y con nuevas tecnologías, pero sigue siendo muy complicado con nuestro clima. Creo que es una alternativa de rotación pero, al menos estos dos años anteriores, los resultados no han sido en la mayoría de los casos lo que esperaban los agricultores.
Campaña de siembras
-El trigo blando, tradicionalmente el segundo cereal de invierno en Andalucía (tras el trigo duro), está siendo adelantado por la cebada. ¿Qué perspectivas tiene la empresa para la próxima campaña de siembras?
-Limagrain es líder de cereal (trigo duro y blando) desde hace 40 años, y lo es por la investigación, por tener los equipos de breeding en España que hacen que saquemos variedades líderes cada año y por su estructura comercial. No obstante, también tenemos cebada. Este es un cultivo que está siendo apoyado por la industria en los últimos años, principalmente la cervecera. Es una alternativa más, el agricultor es el que realmente sabe si en su zona se puede dar o no esta especie. Pero creo que tiene un techo, ya que la producción la compran solo un par de operadores.
-En algodón sí hay buenas perspectivas, pues el cultivo está mejorando en precio y en superficie…
—En el caso del algodón, que sólo se siembra en Andalucía, queremos liderar el cultivo. Nuestra apuesta es sacar variedades muy productivas y con mucha calidad, pues son cultivos industriales, por lo que necesitamos tener una industria fuerte, competitiva y que vele por los intereses de los agricultores y que prime la calidad de fibra.
-¿Qué proyectos tiene Limagrain Ibérica a medio-corto plazo?
-Liderar el mercado de semilla certificada en Europa. En España ya somos líderes, gracias nuestra estrategia de ser multiespecie, pues estamos presentes en casi todos los cultivos extensivos a nivel nacional.
-¿Qué ventajas presentan las semillas certificadas?
-La certificación consiste en verificar e inspeccionar las semillas para siembra, desde su origen, durante su proceso de producción en campo, cosecha y acondicionamiento, hasta su almacenamiento y comercialización, conforme estrictas normas de calidad establecidas. Por tanto, todo son ventajas. La certificación es esencial para dar garantías a los agricultores, a los obtentores y al consumidor final. Además, posibilita la inversión en investigación para la creación de nuevas variedades que son garantía de progreso. Una variedad necesita entre siete y diez años de investigación antes de ser lanzada al mercado y esto tiene un coste que oscila entre 1 y 1,5 millones de euros. Pocas empresas del sector se pueden permitir esas inversiones y, por supuesto, necesitan rentabilizarlas para continuar investigando. Cada vez se certifica más y el sector está más concienciado de que es necesario sembrar variedades que sean certificadas.