
Las consecuencias de la guerra de Ucrania llegan a los supermercados andaluces: el aceite de girasol, el producto más buscado
Mercadona y Makro, entre otros establecimientos, limitan la venta de este aceite vegetal ante un posible desabastecimiento en los próximos días
Las consecuencias de la guerra en Ucrania ya se notan en los supermercados españoles. En concreto, en un producto muy demandado, sobre todo, por la hostelería: el aceite de girasol.
Makro, que vende a empresas y autónomos y es uno de los grandes proveedores de los establecimientos hosteleros, anunciaba con una nota de prensa que restringe la compra de aceite de girasol y sus derivados a una botella por cliente y día.
«La terrible situación que vive Ucrania en estos momentos está provocando desajustes en el suministro de productos que proceden de la zona en conflicto, como los aceites vegetales. Artículos como el aceite de girasol, el alto oleico o los preparados para frituras están experimentando falta de suministro en todo el mercado español y también en Makro nos estamos viendo afectados».
Se trata, explica la cadena, «de productos esenciales en la hostelería y por el momento tratamos de dar servicio a nuestros clientes con el stock del que disponemos actualmente, pero debido a la incertidumbre ocasionada nos hemos visto obligados a limitar la venta de estos artículos a una unidad por cliente y día».
En Mercadona, los clientes que han acudido estos últimos días a hacer la compra también han podido fijarse ya en carteles que advierten que se limita la venta de aceite de girasol y de semillas a un máximo de 5 litros por cliente que, en la práctica, es una garrafa grande o cinco de tamaño pequeño.

¿Alternativas?
Esta situación se debe a dos factores que han confluido en los últimos días: la compra de stock en grandes dosis por parte de algunos clientes, que temen verse sin producto en las próximas semanas, el temor a un probable desabastecimiento en los meses que viene, y el miedo a que los precios del aceite de girasol sigan subiendo.
Desde Asedas, la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, aseguran que esta situación se debe a una demanda anómala, que afecta a un número muy limitado de productos relacionados con el aceite de girasol procedente de Ucrania, y que «existen alternativas tanto de origen como de producto».
«España es el primer productor mundial en varias de las familias de productos que componen las categorías de grasas vegetales, y la cadena alimentaria española tiene la suficiente capacidad para proveer al mercado de dichos productos», aseguran, llamando a la tranquilidad.
Cabe recordar que España importa de Ucrania el el 60% del aceite de girasol que recibimos de otros países, una cifra muy importante que puede provocar que los consumidores tengan que buscar alternativas en otros aceites vegetales si la situación de desabastecimiento se recrudece.