Los precios históricos del girasol auguran un repunte del cultivo
Supera los 600 euros la tonelada, tras casi una década cotizando de media a 350 euros
La provincia de Sevilla y la comunidad andaluza son las primeras en sembrar girasol, sobre finales de febrero. Se trata de un cultivo que ha ido perdiendo superficie campaña tras campaña, debido a los bajos precios que han acompañado a las oleaginosas durante casi una década.
De hecho, desde 2010 al 2019, el cultivo se ha mantenido en una media de 350 euros la tonelada, con algunos picos al alza (por ejemplo en 2012) de escasa duración. Sin embargo, desde 2020 las cotizaciones vienen apuntando arriba, y el precio de las pipas alcanza y supera los 500 euros la tonelada.
Esta tendencia alcista se ha mantenido este año, por lo que la Lonja de Cereales de Sevilla, en su última sesión, ha fijado un precio que alcanza los 610 euros la tonelada en el caso del girasol convencional y de 635 euros la tonelada para la variedad alto oleico.
La razón que explican estos precios históricos son «el aumento de la demanda en el mercado, debido al crecimiento del consumo de aceites vegetales como el del girasol en detrimento del aceite de palma, que tiene mala prensa; a la necesidad de comprar piensos para el ganado debido a la sequía, y a la demanda de biocombustibles», señala el gerente de la cooperativa de segundo grado Cocereales, Arturo Hidalgo.
Cocereales es un operador cada vez más significativo en la fijación de precios de cultivos como el trigo duro o el girasol, siendo muy activo en los mercados de futuro. Respecto a las cotizaciones actuales, Hidalgo señala que «inicialmente se esperaba que los precios de la pipa en agosto y septiembre fuesen más altos que los de octubre, noviembre y diciembre, pero ese inverso en el mercado se ha producido por el retraso de la cosecha del mar negro, lo que ha hecho saltar las alarmas».
Así, «al producirse este retraso en la llegada de los barcos que tenían comprados las industrias extractoras locales, tiran de la producción nacional de girasol, lo que hace que se encarezca tanto el aceite como las pipas», explica el gerente de Cocereales.
Crecimiento
Esta circunstancia, unido a la espiral de subida de los precios de los inputs agrícolas (con la urea por encima de los 900 euros cuando lo habitual es que se sitúe en la horquilla de 300 euros), hacen prever un repunte del cultivo en la próxima campaña.
Y es que el girasol «es una buena alternativa, ya que precisa pocos gastos en tratamientos». Así, pese al encarecimiento de la semilla, el gerente de Cocereales aconseja a los agricultores indecisos echar números, ya que «lo importante es el margen que deja una hectárea de cultivo y no los costes que habrá que afrontar».
Y teniendo en cuenta los precios de ventas de los productos finales, «a priori, invita a ser optimista respecto a la próxima campaña de girasol».