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Ganadería

Huelva recupera la histórica «puja a la llana» para facilitar el acceso a la mejor genética ibérica

La Diputación entrega 76 reproductores de razas selectas y reactiva las históricas subastas a viva voz para garantizar el relevo genético en las pequeñas explotaciones familiares

22/06/2026 a las 06:30

La provincia de Huelva se ha convertido, por méritos propios, en el ‘bastión’ protector del cerdo ibérico puro. No solo por el papel del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Jabugo, que ha apostado por el ibérico 100% frente a la decisión de otras figuras de calidad, sino también por la defensa de las prácticas tradicionales del sector.

Hace tan solo unos días, la Diputación provincial llevó a cabo un simbólico acto que demuestra la apuesta de de los ganaderos por la pureza genética del cerdo: se han entregado 76 nuevos reproductores porcinos de raza ibérica pura, que responden a 36 solicitudes presentadas por ganaderos de la provincia.

Se trata de animales de las variedades Torbiscal, Silvela, Negro Lampiño, Retinto del Andévalo, Villalón y Manchado de Jabugo, que cumplen con todas las exigencias morfológicas y genéticas para garantizar la reproducción en pureza de la raza ibérica.

Los animales proceden de las parideras del Centro de Investigación Agrícola y Ganadera (CIAG) Huerto Ramírez. Con apenas siete meses de vida, son ejemplares de las seis variedades más características de la provincia, registradas de forma oficial en el Libro Genealógico, gestionado por Aeceriber, y que garantiza la reproducción sin cruces ni adulteraciones: Torbiscal, Silvela, Negro Lampiño, Retinto del Andévalo, Villalón y el Manchado de Jabugo. Esta última, muy conocida por sus manchas, rozó la extinción y desapareció de las dehesas onubenses por su escasa productividad. Sin embargo, ahora pequeños productores han ido recuperándola, haciendo de sus productos un reclamo gourmet.

Un método directo

A este reparto ha acompañado, además, la reactivación de un viejo ritual agrario; las subastas de ‘puja a la llana’, un sistema tradicional, en el que las transacciones se realizan a viva voz o, lo que es lo mismo, de forma «llana»: un método directo, público y sin intermediarios ni documentos. Según explican desde el sector, es la forma más transparente de comprar y vender animales, y en los últimos tiempos ha dejado de hacerse en muchos foros de ganado: los animales se exponen físicamente y se establece un precio de salida muy inferior al de mercado. A partir de ahí, los ganaderos van lanzando sus ofertas a viva voz, respetando unos tramos fijos de incremento (en Huelva, por ejemplo, eran 20 euros sobre los precios mínimos de salida) hasta que el lote se adjudica al mejor postor.

Los cerdos ibéricos se alimentan de hierba y bellotas durante la montanera / Agrónoma

Las ventajas de esta práctica

La gran ventaja de este formato es que permite a los criadores realizar un examen visual crítico y en tiempo real de las hechuras, el aplomo y la morfología del animal antes de comprometer su dinero, algo vital en la ganadería extensiva para garantizar que el semental aguantará el esfuerzo físico de la dehesa. Además de garantizar una limpieza absoluta en el proceso, estas subastan tienen la capacidad de facilitar el acceso a la genética pura para las explotaciones familiares.

Desde la Diputación de Huelva, además, han realizado una «importante inversión» mediante la construcción de una nave adaptada a las subastas ganaderas, equipada para el manejo y la exhibición de los animales.

Desde la institución onubense destacan, además, que la mejora genética es fundamental para poner al alcance de todos los ganaderos avances genéticos reales y eficientes, lo que favorece especialmente a las explotaciones de menor dimensión, dado que aumenta su competitividad.
Habrá una nueva subasta de reproductores porcinos el próximo mes de noviembre, dado que el sistema productivo de Huerta Ramírez permite dos parideras anuales.