X
Entrevista

Antonio Carmona: «No hay que competir con los grandes exportadores de cítricos, hay que colaborar»

Sunaran es la primera empresa andaluza que ha enviado naranjas del Valle del Guadalquivir a Corea del Sur, donde comercializa un millón de kilos

18/06/2019 Actualizado a las 12:02

En octubre comienza la recolección en la Sociedad Agrícola de Transformación (SAT) Sunaran, que cultiva 1.500 hectáreas de cítricos a lo largo del Valle del Guadalquivir (Sevilla y Córdoba), con el 95% dedicado a la naranja dulce y el 5% restante al pomelo. Integrados en la cooperativa de segundo grado Zuman, Sunaran acaba de cerrar la campaña con una facturación de 16,6 millones de euros, gracias a que en los últimos años ha diversificado las plantaciones, apostando por variedades tardías para ampliar así el calendario de comercialización. Para la próxima cosecha, la manufacturera de naranjas Sunaran busca nuevos nichos de mercado y espera poder exportar sus cítricos a países como Japón, Australia o Estados Unidos.

-La nueva campaña citrícola está a la vuelta de la esquina. ¿Qué perspectivas tiene la empresa?
-Abarcamos todas las variedades de naranjas existentes en la actualidad, comenzando la recolección en el mes de octubre y terminando la misma en junio, aunque la comercialización se puede alargar hasta el mes de agosto. La próxima campaña se espera, en líneas generales, muy parecida a la que acabamos de cerrar, donde cosechamos unos 48,5 millones de kilos, aunque todo dependerá de cómo se desarrolle la climatología en los meses venideros. Las altas temperaturas y la escasez de lluvias han afectado fundamentalmente al tamaño del fruto en algunas plantaciones, pero lo que realmente nos preocupa es la posibilidad de entrar en un ciclo de sequía si continúa sin llover.

-Más de la mitad de la producción se comercializa fuera, siendo muy importante el mercado asiático. ¿Va a seguir apostando Sunaran por este destino?
-Aproximadamente el 40% de la producción en fresco se comercializa en el mercado nacional y el 60% se destina a la exportación. Nuestros mercados principales son países europeos como Francia, Bélgica, Holanda, Polonia y Reino Unido, aunque también se realizan envíos a Canadá, Brasil y Emiratos Árabes Unidos. No obstante, es cierto que en los tres últimos años está ganando mucha importancia el mercado asiático, sobre todo China y Corea del Sur, siendo Sunaran la primera empresa andaluza que envió naranjas cultivadas en el Valle del Guadalquivir a Corea del Sur. En cualquier caso, constantemente buscamos posibilidades para abrir nuevos mercados, y de cara al futuro nos gustaría explorar la posibilidad de poder enviar naranjas a países como Japón, Australia o Estados Unidos.

-¿Es necesario unir fuerzas para poder competir con las grandes firmas exportadoras?
-La unión siempre hace la fuerza y en casi todos los sectores de la economía se tiende a adquirir cada vez más dimensión, aunque no es fácil llevarlo a cabo. Es posible competir con las grandes exportadoras en algunas ocasiones y en determinados mercados emergentes pero, en cualquier caso, no creemos que tengamos que competir con ellas. También es posible colaborar e incluso ir de la mano. Al final, pertenecemos al mismo sector y perseguimos objetivos muy parecidos, pues a todos nos interesa que la naranja tenga el mejor precio posible.

-En la producción con destino a industria para hacer zumos la SAT pertenece a una cooperativa de segundo grado. ¿Prevén algún otro movimiento para ganar dimensión en el producto en fresco?
-Estamos integrados en la cooperativa de segundo grado Zuman SCA, que concentra y comercializa toda la producción de naranjas que destinan a industria seis cooperativas o SAT de Córdoba, Sevilla y Cádiz. Estamos muy satisfechos de los resultados que obtenemos para esta parte importante de la producción, lo que pone de manifiesto lo positivo que es unir fuerzas. No obstante, no hay ningún proyecto a corto plazo para ganar dimensión respecto a la producción en fresco.

Destrío

-¿En el campo sigue imperando el concepto de la naranja de transformación como mercado de destrío o ya se apuesta también por un fruto de calidad para zumo?
-Los agricultores siempre intentan producir las naranjas de la mejor calidad posible. El destrío no deja de ser producto que no es válido para los mercados en fresco simplemente por su apariencia o tamaño. Pero tienen la misma calidad, que es lo que importa para hacer un buen zumo.

-¿Se deberían controlar más las primeras naranjas que llegan al mercado al inicio de cada campaña tras un desverdizado aunque el fruto aún no esté maduro?
-Es un tema polémico. Tendríamos que definir y consensuar cuando está el fruto suficientemente maduro pues, hay años que si no existe contraste de temperatura entre el día y la noche la naranja no cambia de color hasta entrado el mes de diciembre, estando sin embargo internamente madura. Entiendo que si los mercados aceptan la fruta a partir de unos parámetros mínimos de maduración es porque lo consideran aceptable para sus consumidores.

-El mercado exige continuamente nuevos productos y los cítricos son muy dinámicos. ¿Se ha ido adaptando la SAT a las nuevas variedades?
-En los últimos años se han diversificado las nuevas plantaciones con variedades que nos permiten tener un calendario de recolección y comercialización mucho más amplio que en el pasado, cuando prácticamente en el mes de febrero finalizábamos las campañas. Las variedades últimas que se han sembrado y se siguen sembrando mayoritariamente son las denominadas tardías, que se recolectan durante los meses de abril, mayo y junio. Además, en la actualidad estamos realizando una colaboración con una empresa que posee la patente de nuevas variedades sudafricanas desconocidas hasta el momento, mediante el ensayo en distintas fincas de nuestros socios para poder sacar conclusiones de cara a un futuro.

Variedades protegidas

-¿Qué opinión le merecen las variedades protegidas, que son las más cotizadas del mercado?
-Positiva. Hay que tener en cuenta que estas variedades se obtienen de un largo proceso de I+D donde normalmente se realiza una inversión importante por parte de entidades privadas, generalmente. Son ellas quienes gestionan posteriormente las semillas que se obtienen de dichos proyectos de investigación. En base a esto, es normal pensar que se controle la siembra y, por lo tanto, la producción de dichas variedades, no permitiendo así que la oferta supere a la demanda para que alcancen el máximo valor en los mercados. A este respecto, tenemos distintas posibilidades de poder acceder a dichas variedades: bien integrándonos o encabezando algún proyecto de investigación en este sentido o bien estando pendientes de acceder a un determinado número de plantas una vez salgan a la venta.

-¿Qué proyectos futuros tiene la SAT a medio o corto plazo?

-Cada año venimos realizando alguna pequeña inversión que nos permita seguir mejorando nuestras instalaciones o nuestro sistema productivo. Este año tenemos pensado realizar una inversión con un presupuesto de 100.000 euros para la ampliación de nuestras instalaciones, con el objetivo de disponer así de un mayor espacio de cara al almacenaje de envases y embalaje.