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Entrevista

Nicolás González: «Es el momento más dulce para los precios de la naranja de los últimos años»

La Lonja de Cítricos de Córdoba que preside reúne a productores y comercializadores para lograr un consenso respecto a las cotizaciones de los cítricos

19/06/2019 Actualizado a las 08:36

Además de presidente de la Lonja de Cítricos de Córdoba, Nicolás González es presidente de la sectorial de Cítricos de Asaja Córdoba, puestos que combina con su labor como empresario y citricultor en la Vega del Guadalquivir, una zona en la que se aglutina hasta la mitad de la producción de cítricos de Andalucía.

-¿Cuál es la función de la Lonja de Cítricos?
-La Lonja de Cítricos es el «notario de campo», la institución que recoge los precios de origen, reales y contrastados. Está apoyada por la Cámara de Comercio de Córdoba y por Asaja y en ella participamos comercializadores y productores. El objetivo principal es lograr un consenso por los precios de los cítricos, sobre todo naranjas. Dichos precios se establecen según la variedad y según su finalidad, si son comerciales, para exportación o para la industria.

-¿Existen más Lonjas de Cítricos en Andalucía?
-No, esta es la única. Se creó hace once años ante la necesidad de que el sector tuviese más transparencia y se regulase de alguna manera la oferta y la demanda. Desde entonces nos reunimos durante la campaña para hablar de todo, no solo de los precios, sino también de la campaña, la comercialización, el estado de lo que hay en el campo… Únicamente hay otra Lonja de Cítricos en España, está en Valencia y se creó un año después que la nuestra. Utiliza las mismas técnicas que nosotros y nos reunimos en numerosas ocasiones para tratar asuntos relacionados con el sector, ya que el Levante es, junto con la Vega del Guadalquivir, la otra gran zona donde la naranja es uno de los cultivos más importantes.

-¿Qué balance hace de la campaña actual?
-Es el momento más dulce de los últimos cinco años para los precios de la naranja, una situación en la que influye mucho que las naranjas para zumo se estén empezando a pagar a un precio bastante razonable hace diez años se pagaba el kilo a 10 céntimos y ahora suele oscilar entre los 20-23 céntimos el kilo, pero se han llegado a cerrar operaciones hasta los 25 céntimos. Es lo justo y un paso adelante para el sector, ya que la naranja de zumo es la que, por calibre, o alguna rozadura o desperfecto, no puede ir a comercio, pero tiene el mismo sabor y calidad que la que sí.

-¿Está equilibrada la producción y la demanda?
-En general, sí. Sin embargo, es cierto que las últimas semanas, cuando ha llovido y hecho frío, Europa ha tirado mucho de la naranja, así que había más pedidos en los almacenes de exportación que llegando del campo. Hay que tener en cuenta que es una campaña muy larga, suele superar los seis meses.

-Y en una campaña tan larga, ¿hay suficiente mano de obra?
-No, la verdad es que ya estamos notando el problema de la falta de mano de obra para la recolección. Es un asunto que tendremos que ir solucionando, la mano de obra es relativamente escasa en Palma del Río, Fuente Palmera y, en general, en toda la zona de producción. Y hay que tener en cuenta que la naranja se recoge a mano, prácticamente fruto por fruto, no como en el olivar, que ya hay gran parte del proceso mecanizado, por lo que nuestra necesidad de trabajadores no ha disminuido, al contrario, ha aumentado en los últimos años al ritmo que lo ha hecho la producción. Además, considero que, precisamente al ser tan larga, la campaña de cítricos es la que más empleo sostiene.

Variedades tardías


-En cuanto a las variedades, ¿son las tardías las más rentables?

-Esa es una afirmación que se repite mucho, pero creo que no siempre es así, ha habido años en los que las tardías no han estado a su nivel. El año pasado, sin embargo, sí que hubo un buen ambiente de precios para variedades como las navelate y las valencia late, que llegaron a los 35-40 céntimos el kilo.

-¿Cómo se están comportando los precios actuales?
-Ahora mismo estamos en plena recolección de salustianas, que se mueven entre los 22-25 céntimos. Por su parte, las naranjas late están por encima de los 30 céntimos el kilogramo, un precio bueno, y la navelina, que ya prácticamente ha terminado su recolección, se mueve alrededor de los 20 céntimos.

-¿Qué características tiene la naranja del Guadalquivir?

-Las de la Vega son las naranjas que más horas de sol reciben del mundo, lo que hace que tengan una concentración bastante alta de azúcar y, en general, que sean frutos mejores y de más calibre, con un zumo también más atractivo y de mejor sabor. Tenemos, incluso, una marca de garantía, Naranjas del Valle del Guadalquivir, que se utiliza en los pueblos cordobeses y sevillanos de la zona para acreditar la calidad.

-¿Qué retos afronta el sector para un futuro próximo?
-Lo cierto es que el sector está bastante bien estructurado entre cooperativas e industrias. Además, la provincia de Córdoba es una de las grandes productoras de cítricos. No obstante, sí que hay que incidir más en la unidad por parte de agricultores, que estemos agrupados en asociaciones de productores para poder enfrentarnos juntos a los problemas. Es clave, además, tener información y actuar como verdaderos empresarios. Desde la Lonja de Cítricos insistimos en que la naranja tiene que salir de la finca con un precio puesto, concertar el importe de la venta de manera anticipada y no una vez que se haya efectuado la operación. Hay que acabar con esa costumbre, no puede hacerse como hace veinte años, cuando el se entregaba la naranja, se comercializaba y después se le decía al agricultor «toma, esto es lo que ha quedado para ti».

—¿Cómo ha afectado la falta de lluvias a los cítricos?
—Se cree que la producción de cítricos de esta campaña va a ser ligeramente inferior debido a la falta de lluvias y a las altas temperaturas del otoño. En cuanto al futuro, hay bastante preocupación, ya que la naranja es un cultivo con una necesidad hídrica muy importante: un naranjo necesita estar muy bien hidratado cuando tiene más de 100 kilos de naranja y un 40% de zumo.