La limpieza del arroyo Salado evitará riadas en 4.000 hectáreas de cultivos en Sevilla
Sierra Sur

La limpieza del arroyo Salado evitará riadas en 4.000 hectáreas de cultivos en Sevilla

Es una antigua demanda de los regantes de Osuna y Marchena

14/12/2019 a las 10:06

La limpieza del arroyo Salado, en Osuna, era una vieja demanda de los agricultores y regantes de la comarca que veían, impotentes, cómo con la llegada de las primeras lluvias del otoño cada año se inundaban hasta 4.000 hectáreas agrícolas, produciendo cuantiosos daños en los cultivos y afectando a las distintas cosechas.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha elegido a Osuna como primer municipio en el que ejecutar el plan especial de limpieza de cauces y arroyos, actuando concretamente en el arroyo Salado.

Los trabajos de intervención han permitido la limpieza de cinco kilómetros de cauce, los que en peor estado estaban. La CHG ha ejecutado tareas de desbroce de vegetación y retirada de cañas, perfilado de taludes y retirada de arrastres y lodos con el objetivo de aumentar la sección de paso y recuperar su rasante hidráulica.

En total, se ha ejecutado la limpieza de 8.850 ml de cauces, retirándose un volumen de lodos superior a los de 50.000 metros cúbicos, que se han extendido en zonas bajas de la ribera del Arroyo.

Con estos trabajos de limpieza se culmina en parte la reparación de los daños que más afectaron a diversos caminos rurales de Osuna como consecuencia de las lluvias de octubre del pasado año, recuperando la normalidad en estos caminos públicos.

Antecedentes

Asaja Sevilla celebra que se haya actuado ante la situación de alerta en la que se encontraban muchos agricultores de la Sierra Sur con las primeras lluvias. El origen del problema se remonta a 1968, cuando «el Ministerio acometió la canalización parcial y el desvío por un canal artificial del río Salado que, proveniente de la Sierra Sur, desemboca en el río Corbones en Marchena».

Según explica la patronal agraria, «la Administración central, para drenar la campiña de Osuna, lo que hizo fue construir un canal desviando los cauces a una obra nueva que luego no se ha encargado de mantener en buen uso». Con los años, se ha producido un taponamiento del cauce del río a la altura de la finca Las Turquillas, de tal magnitud que el canal ha llegado a desaparecer, por lo que «sólo con precipitaciones normales ya se producía el encharcamiento de los cultivos de la zona», recalca la entidad.

Se trata, además, de una zona de Especial Protección para las Aves Esteparias, uno de los grupos más amenazados. En este paisaje agrícola de cultivos de secano durante cientos de años han vivido aves esteparias y para que sigan existiendo «es preciso conservar su hábitat», por lo que la inundación del terreno «no favorece su conservación», apunta la patronal agraria.

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