Cristóbal Pérez: «Apostamos por los cítricos andaluces para abastecer al mercado europeo»
SAT Nuestra Señora del Mar exporta sus naranjas a toda Europa, principalmente a Alemania, donde el poderoso grupo Aldi es su principal cliente
Cristóbal Pérez Saturnino es el presidente de Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Nuestra Señora del Mar, una empresa agrícola familiar que dirige junto a su hermano Enrique Pérez y cuya principal actividad es el cultivo, la transformación y la exportación de cítricos. En época de campaña, la compañía llega a manipular hasta 12 millones de fruta que se procesan en su cortijo El Sequero, ubicado en Coria del Río y bañado por el Guadalquivir, una de las principales explotaciones de la Vega y una referencia en la citricultura sevillana.
-¿Es el SAT la exportadora de naranjas con más trayectoria de Sevilla?
-Somos de los más antiguos, la nuestra es una empresa familiar en la que ya está trabajando la tercera generación. La fundó mi padre hace 80 años, una época en la que había muy pocos naranjos en Sevilla, únicamente había algunos propiedad de valencianos. Más tarde, hace unos 60 años, comenzamos a exportar, al principio lo hacíamos desde unos almacenes alquilados y, después, se creó el del cortijo “El Sequero”, que es nuestra “finca base”, está pegada al Guadalquivir y tiene más de 300 hectáreas.
-¿Su almacén es el único de la zona?
-Sí, y además somos la única empresa que tiene el almacén dentro de la finca. Eso fue idea de mi padre, que pensó que, en vez de transportar la naranja del campo al almacén, era más eficiente instalar la planta transformadora al lado de los naranjos, de tal forma que se ahorra dinero en el transporte. Además, fue el segundo almacén de cítricos que empezó a funcionar en Sevilla. Sigue manteniendo su estructura de hormigón sin columnas, muy novedosa en la época en la que se construyó y, aunque tiene varios años, hemos introducido maquinaria moderna, que es lo más importante.
–¿Cuántas hectáreas de las que poseen dedican a los cítricos?
-Nuestra explotación de cítricos tiene unas 350 hectáreas: 300 en El Sequero, 100 en Villamanrique de la Condesa y otras 50 en Utrera. En total, sumamos de 10 a 15 millones de naranjas propias y 3 millones de clementinas. Y, aparte, tenemos 60 hectáreas de aceitunas de mesa, gordales y manzanilla, en Utrera, y 150 hectáreas de tierra calma que dedicamos a diferentes cultivos como algodón, maíz, trigo o patata.
-¿Cómo se están comportando los precios este año?
-Se están comportando mejor, los precios son buenos, la naranja de Andalucía es muy demandada por los valencianos, que compran mucha de la que se cría aquí para comercializarla ellos. Es una naranja muy apreciada, tiene la piel muy fina y mucho azúcar.
Variedades
-¿Qué tipo de variedades de naranjas cultivan?
-Navelina, Salustiana, Navelate…tenemos variedades desde octubre hasta julio para abastecer al mercado europeo durante esa mitad del año. Apostamos por la segunda campaña para alargarla lo máximo posible hasta que llega la naranja de ultramar, la del otro hemisferio. Antes, la campaña se acababa en enero o febrero y ahora, gracias a las variedades tardías llegamos hasta julio, y eso permite aumentar la rentabilidad.
-¿Hay muchas fincas que abarquen tantas variedades?
-Las hay, pero nosotros nos diferenciamos en una cosa fundamental: tenemos producción propia, no tenemos que salir a comprar naranjas. Es uno de nuestros puntos fuertes, en SAT Nuestra Señora del Mar criamos la naranja, la cultivamos, hacemos la cosecha, la pasamos por nuestro almacén propio y la exportamos, no nos vemos obligados a esperar a que nadie venga de fuera a comprarnos la naranja del árbol, y eso nos proporciona una ventaja importante.
-¿Dónde exportan la fruta?
-Exportamos a toda la Unión Europea, principalmente a Alemania, y a países terceros, que no están dentro de la UE y, justo ahora, estamos en negociaciones para hacerlo también a China. Nuestra empresa pertenece a una Organización de Productores de Frutas y Hortalizas, OPHS, llamada Espafruit, que yo presido y que está formada por veinte agricultores que producen 25 millones de kilos. Nosotros aportamos nuestros 15 millones de kilos y exportamos y vendemos bajo su nombre.
-SAT Nuestra Señora del Mar produce y almacena. ¿La comercialización la externalizan o la llevan a cabo también ustedes?
-Sí, ahí es donde entra el intermediario, una empresa alemana, Fruchthansa, que se encarga de la comercialización y con la que llevamos trabajando más de veinte años. El 90% de lo que exportamos va para el grupo alemán Aldi, es nuestro mejor cliente. En cuanto al mercado interior, este año hemos firmado un nuevo contrato con Supermercados MAS, que tiene más de 90 establecimientos. También trabajamos con empresas de las Islas Canarias, donde hay mucha demanda de los hoteles. Y, además, también dirigimos parte de nuestros cítricos a los Bancos de Alimentos gracias a un acuerdo que se creó para ayudar a los productores que no pudieron seguir exportando a Rusia, que era uno de nuestros mercados, después de los vetos de Putin. Por otra parte, la naranja que se descartan por pequeñas manchas o imperfecciones se destinan a zumo, proveemos a distintas plantas de Andalucía.
Consumidores europeos
-¿El consumidor alemán es muy exigente?
-Sí, en Alemania se consume mucho pero, a cambio, se pide mucha calidad. La empresa alemana con la que trabajamos envía camiones frigoríficos para recoger las naranjas directamente en nuestro almacén, desde donde salen etiquetadas y empaquetadas, con su trazabilidad y pasaporte. Los alemanes son muy exigentes con los controles de calidad y los productos que se utilizan, así que nosotros usamos muy poco tratamiento durante la producción. Por otro lado, trabajar con Aldi nos obliga a cumplir un programa por semanas, empezamos en octubre, hasta julio, y tenemos que tener naranjas para ellos prácticamente todo el año, por lo que tenemos cámaras donde guardamos naranjas por si vienen días de lluvias. Son muy exigentes, pero eso nos ha obligado a mejorar nuestros procesos, a tener una estructura… A cambio, nos miman porque saben que somos buenos productores.
-También cultivan en sus fincas aceituna de mesa, ¿no?
-Sí, en Utrera es donde mejor se cría la aceituna gordal, y es allí donde tenemos 60 hectáreas. Las vendemos a Aceitunas Guadalquivir para que sean exportadas a países como Estados Unidos.
-¿Qué proyectos de futuro se plantean? ¿Han pensado en algún nuevo cultivo?
-Apostamos por los cítricos andaluces para abastecer al mercado europeo, ha sido nuestra principal actividad y lo seguirá siendo. En los próximos años vamos a ir introduciendo variedades tardías, renovando plantas y convirtiendo parte de la tierra calma que tenemos, poco a poco, en más hectáreas de cítricos. Ha habido un “boom” de otro tipo de cultivos como almendros u olivar súperintensivo, pero no hemos entrado ahí. Llevamos con la naranja toda la vida y creemos que esa es la clave, especializarse y crecer, en el campo no se puede ir por modas.