Eurosemillas ensaya su mandarina Tango en superintensivo en Sevilla
La empresa cordobesa cuenta en Carmona con su estación agrícola experimental
En el municipio sevillano de Carmona y rodeada de olivar, tiene la empresa cordobesa Eurosemillas su finca experimental de cítricos, donde se ensayan las nuevas variedades que desarrolla la Universidad de California, (con la que mantiene un acuerdo desde 1989, siendo licenciatarios exclusivos) y que pueden ser interesantes para Europa.
Por esta finca, de unas 500 hectáreas plantadas de mandarinas, ha pasado también la adaptación al clima del sur de la variedad estrella de Eurosemillas, la mandarina protegida Tang Gold (Tango), que comercializa a nivel mundial (salvo en Estados Unidos) esta firma andaluza.
De hecho, en Carmona, «hay dos núcleos diferenciados. Uno destinado al cultivo y otro a la investigación», explica Juan Luis Cano, responsable de campo de Eurosemillas. El primero está especialmente dedicado a la variedad Tango, que ocupa 400 hectáreas y en otras 15 hectáreas se produce Gold Nugget, una mandarina más tardía.
En cuando al ensayo de nuevas variedades, «hay algunas en fase de registro, aunque este proceso tardará todavía unos años en finalizar». Así, entre las nuevas mandarinas que se postulan a llegar antes al mercado destacan las variedades «Daisy y Kinow, que vendrían a complementar a Tango». De hecho, «estamos probando hasta siete patrones distintos de cada variedad, para ver cuál es el que mejor se adapta a nuestra zona tanto en calidad de fruta como en productividad».

Daisy es más adelantada que Tango. «Se produce en estas fechas y es una mandarina muy dulce y clave en este momento, cuando hay más competencia con las clementinas». En cuanto a Kinow, «lo que se busca es que complemente la época final de Tango. Con Tango podemos llegar hasta el 15 de marzo sin ningún problema, o incluso alargarla algo más, y Kinow empezaría en abril, que es un mes, por lo general, con muy buen precio».
Otros ensayos
Aparte, Eurosemillas está experimentando sus distintas variedades con diferentes patrones, buscando la mejor adaptación «a distintos tipos de suelo, a la cada vez más frecuente sequía o a la mecanización». En este sentido, Juan Luis Cano destaca que «todas nuestras plantaciones son intensivas, de 840 árboles por hectárea, que es un 40% más de lo normal». No obstante, en el caso concreto de la mandarina Tango, «estamos ensayando con algunos patrones enanizantes en marcos superintensivos, de 2.020 árboles por hectárea. Este ensayo lleva ya cuatro años, los dos últimos con producción».
Se trata de patrones que hacen que el árbol entre más tarde a producir pero que facilita la cosecha al poder mecanizarla, y se está haciendo extensivo también a la variedad Gold Nugget. En esta finca de ensayos, al estar cercada por olivos, «los naranjos quedan aislados, fuera de otros campos de cítricos que pudieran interferir en alguno de los resultados, por lo que garantizamos que las conclusiones sean veraces», apostilla el responsable de la firma.
Aunque Eurosemillas fija su prioridad en el desarrollo de nuevas mandarinas protegidas, que sean «fáciles de pelar y sin semillas», y que vengan a completar el calendario comercial de Tango, la empresa también está participando en varios proyectos de investigación centrados en la naranja. Así, «tenemos dos programas en marcha. Uno busca conseguir una naranja roja o tipo Sanguinelli. El otro proyecto se centra en lograr una naranja tipo Navel pero baja en limonina, para evitar el amargor en el zumo».
En cuanto a la presente campaña de cítricos, que empieza para esta empresa a partir de mediados de diciembre, llega «excelente en cuanto a calidad, aunque algo atrasada debido a la ausencia de frío, impidiendo que la fruta se tiña todavía de ese color naranja intenso que la caracteriza», señala el responsable de campo de Eurosemillas.