X
Investigación

Claves para lograr un control sostenible de la cochinilla blanca del mango

Un proyecto del Centro Ifapa de Málaga pretende establecer medidas sostenibles para su control que sean respetuosas con la salud del consumidor y el medio ambiente

16/06/2020 Actualizado a las 13:27

Debido a la elevada incidencia de la cochinilla blanca sobre el mango en los últimos años y a las dificultades para su control, el equipo del Laboratorio de Entomología Agrícola del Centro Ifapa de Málaga está desarrollando el proyecto de investigación titulado «Innovaciones para la sostenibilidad, productividad y mejora de los cultivos subtropicales (mango y chirimoyo)».

Según señala el Ifapa en su web, uno de los principales objetivos del proyecto es «establecer medidas sostenibles para su control respetuosas con la salud del consumidor y el medio ambiente».

En concreto, estas medidas se basan en la conservación de sus enemigos naturales, así como en el desarrollo de métodos de control biotécnico mediante el uso de semioquímicos de confusión sexual.

Estrategias de control

En este contexto, destaca que, actualmente, las estrategias de control de la cochinilla blanca se basan principalmente en la realización de podas fitosanitarias durante el invierno y en la repetida aplicación de un reducido número de materias activas autorizadas «que muestran una eficacia muy limitada».

Además, señala que la utilización incorrecta de algunos de estos productos fitosanitarios «puede provocar floraciones reducidas o manchas en frutos», por lo que se recomienda realizar las aplicaciones a principios de primavera, después de la floración y antes de que las cochinillas emigren al fruto.

Resultados

Entre los resultados preliminares del proyecto, el Ifapa ha constatado que «existe un complejo de especies de insectos beneficiosos que ejercen un importante control natural de la cochinilla blanca en los cultivos de mango andaluces». Sin embargo, resalta que esta diversidad de insectos auxiliares «se ve muy mermada por el empleo de determinados productos fitosanitarios».

Entre los depredadores destaca el coleóptero Cybocephalus nipponicus, que presenta su máximo poblacional a principios de septiembre, coincidiendo con la mayor incidencia de plaga en el cultivo.

Asimismo, han observado adultos del coccinélido Stethorus pusillus, larvas de Chrysopa sp., dípteros cecidómidos e incluso ácaros fitoseidos, depredando diferentes estadios de la plaga. Entre los parasitoides, destaca la elevada incidencia del himenóptero Encarsia citrina con porcentajes de parasitismo que superan el 40% en ciertas épocas del año.

Medidas complementarias

Sin embargo, como señalan desde la Junta de Andalucía, la incidencia y estacionalidad de estos enemigos naturales en el litoral andaluz es «insuficiente» para mantener las poblaciones de la cochinilla blanca por debajo de los umbrales económicos de daño.

Por ello, «es necesario adoptar medidas complementarias para su conservación, como son el empleo de infraestructuras ecológicas que suministren recursos alimenticios (néctar, polen y presas alternativas) y zonas de refugio, así como la utilización de productos fitosanitarios respetuosos con la fauna auxiliar», asegura.

Finalmente, el Ifapa destaca que este proyecto de investigación está cofinanciado al 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, dentro del Programa Operativo Feder de Andalucía 2014-2020