La sequía golpea a los subtropicales malagueños, que sufren pérdidas millonarias
Falta de agua

La sequía golpea a los subtropicales malagueños, que sufren pérdidas millonarias

Desde Asaja Málaga cifran en más de un 50% la caída de producción de aguacate y mango en esta campaña

21/09/2023 Actualizado a las 10:49

Mala floración, falta de agua y elevadas temperaturas. La caída de la producción de mango y aguacate en la provincia de Málaga, principal productora de estas frutas subtropicales en España, es innegable. La extrema sequía también golpea a los subtropicales.

Benjamín Faulí Perpiñá, técnico de frutas y hortalizas de Asaja Málaga, indica que las causas de este descenso en la producción de las subtropicales se deben a la falta de disponibilidad de agua provocada por la sequía. Esto «ha traído como consecuencia la imposibilidad de regar con agua de la presa de La Viñuela, que solo suministra para el abastecimiento humano», además, tampoco es posible el regadío a través de pozos ya que «los acuíferos están prácticamente agotados». De hecho, «solo se está regando con agua regenerada una parte de la superficie», apunta.

Una dura batalla por delante

Los agricultores de la zona están con el agua al cuello y, desgraciadamente, no en sentido literal.  Los recursos de las aguas regeneradas no son suficientes, apenas alcanzan a la mitad de las fincas situadas dentro del Plan Guaro, no obstante, aquellos pozos que aún no se han secado sirven de gran ayuda.

Según el técnico de frutas y hortalizas de Asaja Málaga, la campaña de mango aún se encuentra en su ecuador. En comparación con la pasada, en 2022 «se produjeron en la provincia de Málaga unas 33.000 toneladas y una facturación de 23 millones de euros». En contraposición, «este año la caída de la producción será muy importante, aunque no tenemos cifras definitivas».

«Aunque queden varios meses para terminar el año, creemos que la producción se resentirá en un 50% en nuestra provincia», declara el técnico.

A pesar de que el mango resiste mejor que el aguacate al déficit hídrico, este factor también le perjudica, teniendo en cuenta, además, la mala floración que tuvo en primavera causada por un calor extremo y las lluvias tardías en los días precedentes al período estival. En conjunto, el pasado año «se facturaron unos 76 millones de euros, por lo que el descenso de los ingresos será notable», afirma Faulí.

Aguacates de Los Aleses / Los Aleses

De esta forma, las inclemencias climáticas afectan de manera directa a la rentabilidad de los agricultores. Así lo determina Benjamín Faulí, quien añade que debido al «descenso de ingresos y los problemas agronómicos causados por el debilitamiento y, en su caso, la pérdida de árboles, implican una falta de ingresos para este año y los siguientes», unido a las complicaciones derivadas que afectará a nuevas inversiones para recuperar las plantaciones «una vez se tenga agua suficiente para garantizar el cultivo».

Todas las variedades afectadas

Actualmente, en la provincia de Málaga, se cultivan varias variedades de aguacate y mango. Por orden, son las variedades «Hass, Fuerte, Reed y Bacon» las que dan forma a los aguacates nacionales, así como las variedades «Osteen y Keitt» respecto a los mangos. Y sí, todas las variedades se ven afectadas por la falta de agua. 

Benjamín Faulí aclara que las variedades pueden tener precios diversos en función del atractivo de cada una de ellas, pero especifica que en el caso que nos ocupa, el problema se debe exclusivamente a la falta de disponibilidad de agua. «La afección en el cultivo de la sequía no guarda relación ninguna con el tipo de variedad cultivada. De igual modo, afecta a las hortalizas y los cultivos de secano como el almendro, el olivar, el cereal, etc., independientemente de la variedad cultivada».

Prácticas sostenibles

La caída de la producción de mango y aguacate en la última temporada es un recordatorio de la vulnerabilidad de la agricultura frente a factores como el clima. Sin embargo, mediante la implementación de prácticas sostenibles, la inversión en investigación y el apoyo gubernamental, es posible mitigar los impactos negativos y garantizar un suministro constante de estas frutas esenciales en el futuro. La colaboración entre agricultores, científicos y responsables políticos es fundamental para abordar este desafío de manera efectiva.

mango
Mango Palmer / IHSM La Mayora

Futuro incierto

En cuanto a las perspectivas, en principio se muestran pesimistas, «mientras no se dote el terreno de infraestructuras que garanticen el abastecimiento de agua de regadío, como pueden ser desaladoras o trasvases y, sobre todo, un importante régimen de precipitaciones, pero no solo para los tropicales, sino también para el resto de cultivos, sin olvidarnos de la ganadería».

Lo cierto es que la merma en la cosecha del aguacate y del mango podría suponer un incremento en los precios de origen que se pagan a los agricultores. No obstante, Faulí indica que se debe tener en cuenta que las producciones de otras partes de España o de terceros países pueden suplir el abastecimiento de los mercados nacionales y europeos. «Esto significa que, aunque tenemos menos producción, los precios, aunque se incrementen, de ningún modo compensarán la gran falta de producción y la economía del agricultor», apunta.

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