Acusan a Sudáfrica de incumplir el «tratamiento en frío» de los cítricos
Recurren al ardid de aplicar la temperatura de tratamiento al contenedor y no a la parte central de la fruta, como exige la normativa europea
Dos de dos. Según ha informado la Interprofesional Citrícola Española (Intercitrus), los exportadores sudafricanos siguen sin cumplir este año (de manera mayoritaria) la normativa comunitaria relativa al cold treatment en sus envíos de naranjas a la UE.
Como en 2022, denuncian que los operadores de este país «recurren a un ardid técnico y burocrático» para no aplicar el tratamiento de frío que la Comisión Europea (CE) reguló en junio del año pasado para evitar el contagio de la ‘Falsa polilla’ (T. leucotreta) a las plantaciones citrícolas europeas.
No se respeta lo regulado
«La responsabilidad de ejecutar la legislación comunitaria en materia de sanidad vegetal es de los Estados miembros y la regulación aprobada no es ambigua, no deja margen a la interpretación y su cumplimiento es fácilmente comprobable. Es obvio que Sudáfrica está encontrando aliados en la UE para no respetar lo regulado», señala a este respecto la presidenta de Intercitrus, Inmaculada Sanfeliu.
El modo de proceder de estos exportadores es el mismo que el de la campaña pasada: las partidas de naranjas sudafricanas llegan a los puertos europeos con un certificado fitosanitario que sobre el papel acredita el cumplimiento del protocolo y en algún lugar los inspectores lo dan por bueno sin solicitar los registros de temperatura de las tres sondas de pulpa, con lo que cursan su normal acceso al mercado europeo sin realizar mayor verificación.
La ‘trampa’ que utilizan
La realidad, sin embargo, es que la temperatura de tratamiento requerida no se aplica sobre la parte central de la fruta (como exige expresamente la normativa) sino que se enfría la temperatura ‘ambiente’, la del set point del contenedor (no la del fruto), por lo que este método ‘alternativo’ no garantiza la eliminación de las posibles larvas de la plaga en el interior de las naranjas.
En este sentido, la interprofesional recuerda que dos tercios de los cítricos sudafricanos importados por la UE llegan por un solo puerto, el de Rotterdam.
Por ello, desde Intercitrus insisten a la Comisión Europea para que «haga valer sus propias normas», y que regule un tratamiento de comprobación rápido sobre el cumplimiento del tratamiento en frío.
Peticiones
Junto a ello, la interprofesional insiste en que (dado que la mandarina y el pomelo hospedan esta plaga de igual manera que la naranja) se regule ampliar el cold treatment a estas dos especies de cítricos.
La patronal sudafricana estimó a comienzos de esta campaña que la aplicación del tratamiento de frío iba a reducir en un 20% sus ventas de naranjas a la UE. Sin embargo, lo cierto, según los datos que maneja el CGC, lo cierto es que hasta mediados de septiembre sus exportaciones a la UE han aumentado un 13% con respecto a 2022 y un 8,3% en relación a 2021