¿Has probado las naranjas rojas? Estas son las variedades que se cultivan en Sevilla
La demanda de los cítricos pigmentados crece y cada vez tienen más presencia en las explotaciones de la provincia de Sevilla
En la citricultura actual, la creciente competencia de otros países productores obliga a diversificar y diferenciarse, a ir por delante y huir de solapamientos en el mercado. En este sentido, la investigación citrícola busca alternativas para nuevos nichos de mercado o huecos que no estén saturados y productos novedosos y saludables que enganchen al consumidor.
En esta línea cobran relevancia las naranjas pigmentadas, a las que se atribuyen mayores virtudes antioxidantes, y que están suscitando gran interés en el mercado europeo. Un interés que no escapa a las empresas más punteras en I+D en la obtención de variedades vegetales.
Es el caso de la firma cordobesa Eurosemillas, padre de la mandarina protegida Tang Gold (Tango), que comercializa a nivel mundial salvo en Estados Unidos. Aunque Eurosemillas tiene más proyectos de investigación entorno a mandarinas que naranjas, «tenemos en marcha un programa investigación que busca conseguir una naranja roja o tipo sanguinelli», señala Juan Luis Cano, responsable de campo de la empresa, que mantiene el secretismo entorno al proyecto.
En el mismo sentido se encuentra el grupo Biogold, con sede en Sevilla, copropietario de la mandarina protegida Leanri. Este grupo también ha apostado por las variedades de cítricos pigmentadas que se desarrollan en su finca experimental de diez hectáreas en el término municipal de Gibraleón, en Huelva.
Así, se han plantado en Gibraleón la Ruby Valencia, una naranja con pulpa roja debido a la presencia de licopenos que le otorga propiedades saludables por su carácter antioxidante, al igual que a la naranja Kirkwood, una Navel de maduración media.
Se trata de variedades que son naranjas por fuera y rojas por dentro, y que se diferencian, por tanto, de las tipo Sanguinelli, que son rojas tanto por dentro como por fuera.
Las naranjas pigmentadas empiezan también a llegar a las explotaciones sevillanas. De hecho, la finca Piedras Gordas, en Villaverde del Río, fue la primera en probar la Ruby Valencia en campo, con seis hectáreas que llevan ya cuatro campañas dando fruta.
Además, este año se han plantado otras seis hectáreas de la variedad Kirkwood. Pero no son las únicas en este nicho de naranjas rojas. De hecho, en la finca también se cultiva la Cara Cara. Se cree que esta variedad de naranja que tiene la pulpa rojiza y un sabor especial se desarrolló accidentalmente, quizás a través de un cruce de otras variedades, y fue descubierta en los años 70 en Venezuela.
La propietaria de la finca, María Morales, asegura que en los últimos años «se ha despertado un enorme interés comercial por las variedades rojas o pigmentadas, especialmente en países europeos como Alemania o Francia y extracomunitarios como Estados Unidos, Canadá o China».
De hecho, esta agricultora, que desempeñó el cargo de vicepresidenta en la interprofesional citrícola, Intercitrus, y es presidenta de la SAT Citrus Nostrum, asegura que «muchos grandes distribuidores están confeccionando cajas, mallas y etiquetas específicas para las naranjas pigmentadas con objeto de habilitar un canal de comercialización distinto al de las naranjas tradicionales», pues la demanda de esta fruta «que por dentro es roja y se presenta como un producto novedoso para el consumidor, crece a velocidad de vértigo», apunta.
Naranjas Sanguinelli
Por otro lado, la finca Los Calderones, en el municipio sevillano de Cantillana y propiedad de Javier Muñoz Layos, cultiva desde hace décadas las llamadas «naranjas de sangre», de la variedad Sanguinelli, que tienen la pulpa y parte de la piel de color rojo oscuro.
Esta explotación cuenta con unas 30 hectáreas dedicadas a esta variedad, cuya producción alcanza un millón de toneladas en cada campaña. El color rojo oscuro de su carne se debe a la presencia de antocianinas, una familia de pigmentos con propiedades antioxidantes común en los frutos rojos, pero bastante infrecuente en los cítricos.
Además, entre las naranjas rojas con contenido de antocianina se distinguen dos variedades: la Sanguina, cuyo cultivo se desarrolla en España y la Tarocco, que tiene su origen y principal producción en Italia, concretamente en Sicilia.
La finca, ubicada en Cantillana en dirección a El Pedroso, tiene un clima idóneo para esta variedad al estar situada al principio de la sierra, donde apenas se dan las heladas, pues la Sanguinelli es muy sensible al frío extremo.
Propiedades
La naranja es una fruta que destaca por su contenido en agua y vitamina C, pues el consumo de 100 gramos de naranja cubre entre el 56 y el 68 por ciento de la ingesta diaria recomendada para esta vitamina.
En el caso de las naranjas pigmentadas, además, se suma un contenido elevado de bioactivos antioxidantes, como son las citadas antocianinas y los carotenoides, cuyo consumo reporta reconocidos beneficios a la salud.