Los sistemas en seto definen el futuro del sector citrícola
Ifapa y Agromillora muestran los últimos avances del sector a más de 800 profesionales
Los retos a los que se enfrentaba la olivicultura hace treinta años, como el cultivo de variedades más eficientes o la mecanización total de las intervenciones más significativas, destacando la poda y la recolección, son los mismos a los que se enfrenta ahora el sector de los cítricos.
«Producir de forma sostenible ante un escenario con escasez de mano de obra, falta de disponibilidad de agua o mucha presión de las plagas y enfermedades, es el principal desafío al que se enfrentan los países productores», asegura Cristóbal Sánchez, delegado de Agromillora. Sánchez también hace hincapié en que «el libro de la citricultura», que dictará cómo será el cultivo en el futuro, es un «ejemplo de colaboración público-privada».
Y es que la empresa Agromillora, en colaboración con la Junta de Andalucía, está trabajando en el desarrollo de nuevos modelos agronómicos más eficientes y sostenibles basados, detalla su delegado en Andalucía, «en la mejora genética de portainjentos de bajo vigor y marcos de plantación de alta densidad». Uno de los capítulos de este trabajo conjunto tuvo su presentación al público hace unos días en el Centro Ifapa Las Torres (Instituto de Formación Agraria y Pesquera), en Alcalá del Río, donde se celebró la primera edición de Democitrus,
La jornada técnica contó con la presencia de más de 800 profesionales que pudieron conocer de primera mano los avances que está viviendo el sector citrícola. «Acudieron no solo agricultores y comercializadores de la Vega del Guadalquivir, sino también de los principales países productores, como Brasil o Estados Unidos», resume Sánchez.
Entre otros asuntos, los asistentes pudieron ver los resultados de un nuevo modelo agronómico catalogado como «seto peatonal». Este nuevo modelo productivo, detalla el delegado de Agromillora, está basado en árboles más pequeños y eficientes «gracias a la innovación genética de patrones de reducido vigor». «El menor volumen de copa facilita intervenciones como la poda o la recolección sin necesidad de escaleras o, incluso, la mecanización total de la recogida de fruto con cosechadoras cabalgantes», afirma.
Luchando contra el HLB
Además de la eficiencia en el consumo de recursos, esta reducción de copa hace que baje la presión del HLB (también conocido como citrus greening o ‘amarillamiento). Cabe recordar que el HLB es una de las enfermedades bacterianas más destructivas a las que se enfrentan los cítricos y que causa la progresiva pérdida de vigor del árbol infectado, y finalmente su muerte. De hecho, ha acabado con miles de hectáreas de cítricos a nivel mundial.
«Este nuevo modelo productivo pretende abordar las principales amenazas a las que hoy se enfrenta el sector, que se centran en el HLB, la disponibilidad de agua o la escasez de mano de obra», afirma Sánchez.
Por otra parte, la eficiencia y la sostenibilidad son claves para que los productores de cítricos puedan enfrentarse con solvencia a un mercado cada vez más globalizado, con una presencia creciente de naranjas procedentes de terceros países que ‘arrebatan’ gran parte de la demanda a los cítricos españoles.
«La genética es clave para afrontar los retos que depara el futuro de la citricultura», insistía durante el transcurso de Democitrus Francisco Javier Arenas, director del centro de Ifapa Las Torres.
Gracias al trabajo conjunto de la Universidad de Florida y Agromillora, que colaboran en un proyecto centrado en trabajar en portainjertos que reúnan todas las características que necesitan los árboles citrícolas del futuro:resistencia a enfermedades, bajo vigor y calidad, entre otras.
Prácticas en campo
Además de la demostración de este sistema, la jornada contó con charlas técnicas, demostraciones prácticas en campo, oportunidades para el networking entre los participantes y una extensa área de stands comerciales con la participación de más de 25 empresas del sector.
Concretamente, durante el evento se han desarrollado varias mesas redondas con una veintena de ponentes y se ha expuesto una muestra de maquinaria de vanguardia. También se dedicó un espacio del centro Ifapa para mostrar nuevas prácticas en el manejo y uso de tecnología en cultivos intensivos de cítricos.
Efectos del Pacto Verde
La primera de las mesas redondas de Democitrus abordó el contexto global en agricultura, y el efecto del Pacto Verde Europeo sobre un panorama productivo que sufrirá, inevitablemente, cambios.
A ella le siguió una mesa sobre la situación de la citricultura, sus oportunidades y sus retos de futuro, que deben centrarse en la eficiencia en el uso de los insumos.
Además, el evento contó con una mesa redonda sobre innovación varietal que trató tanto el valor añadido al citricultor como la innovación que suponen las nuevas variedades para el consumidor.
Por último, la jornada celebrada en Sevilla contó con demostraciones de recogidas de naranja (con plataforma y mecánicamente), de podadoras, de pulverizadores y de manejo de restos de poda, así como de equipos de sensorización, de drones y de cubiertas vegetales, dedicando un espacio destacado a la mecanización en el cultivo de cítricos.