El pistacho se hace fuerte dentro del «gigante» Dcoop
La producción de este fruto seco por parte de los socios de la cooperativa se multiplica por diez en menos de tres años, mientras se apuesta por ampliar las instalaciones de procesado
El sector del pistacho está en auge. Su alta tolerancia a la sequía, la alta rentabilidad y los buenos precios han hecho que su cultivo se extienda por gran parte del territorio nacional.
En medio de este movimiento, la cooperativa de de segundo grado Dcoop puso en marcha en 2020 la división de pistacho. Ahora, poco más de dos años después, acaba de especificar que ha pasado de una producción de 18,3 toneladas en 2020 a 81,4 toneladas en 2021, y 173,9 toneladas en 2022. Es decir, ha multiplicado la producción de pistacho por diez en este corto plazo.
Según concreta el grupo andaluz, dicho sector productivo, dentro de su división de Frutos Secos, se puso en marcha ante el interés mostrado por numerosos agricultores. Actualmente, cuenta con la participación de varias cooperativas y productores ubicados tanto en Castilla La Mancha como en Andalucía.
De hecho, el grupo agroalimentario no deja de trabajar en ampliar la producción y el procesado del cultivo con el fin de ampliar las perspectivas de mercado.
Según explican desde la cooperativa, recientemente, en esta campaña, han construido unas instalaciones de recepción y secado en Alcázar de San Juan, en Ciudad Real, y están previstas unas iguales para 2023 en Santa Fe (Granada).
Certificación internacional
Por otra parte, recientemente se ha conocido que las planta de procesado de pistacho que Dcoop posee en Villa del Río, en Córdoba, ha conseguido para las instalaciones la certificación en calidad y seguridad alimentaria International Food Standard (IFS), un reconocimiento consolidado a nivel mundial en el sector agroalimentario.

La planta de procesado, cuya adquisición supuso una inversión de 2,2 millones de euros, el proceso de recepción, pelado y secado del fruto. Asimismo, permite el calibrado, así como la separación entre pistachos abiertos y cerrados, pudiéndose partir estos últimos. Por último, la fábrica puede almacenar, conservar, tostar y envasar producto, por lo que queda completamente listo para su comercialización directa.
Según destacan desde la cooperativa de segundo grado, la obtención del ‘IFSFood’ supone «un logro» para esta división de Frutos Secos, ya que «garantiza la legalidad, seguridad y calidad de este producto comercializado con alcance inicial para los graneles».
Certificación ecológica
Asimismo, las instalaciones de Villa del Río han conseguido recientemente la certificación ecológica, lo que, a juicio de Dcoop, supone «apostar por una agricultura cuidadosa con el medioambiente y una diferenciación en el mercado».
El gigante agroalimentario, que cuenta con unos 75.000 socios, ha reforzado en los últimos años su apuesta por los frutos secos. No en vano, ha convertido a la provincia de Córdoba en uno de los ejes de la producción de almendra andaluza. Además, Dcoop está certificado en ‘IFS Food’ en prácticamente todos los sectores en los que opera: aceite de oliva, almendra, vinos, aceituna de mesa, elche de cabra y, desde hace unos días, pistacho.