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Campaña de la Renta 2020

Andalucía solicita a Hacienda una rebaja fiscal del 100% ante la crisis del olivar

Los acontecimientos climáticos, comerciales y productivos acontecidos durante 2019 «justifican» que el índice de rendimiento neto en el régimen de estimación objetiva del IRPF pase a ser cero

03/02/2020 Actualizado a las 13:08

El pasado ejercicio no fue un buen año para el campo. Prueba de ello es que en 2019 la renta agraria cayó casi un 9%, hasta alcanzar los 26.179 millones de euros, según estimaciones del Ministerio de Agricultura.

A nivel regional, pocos son los cultivos que han tenido un buen comportamiento, ya que la inmensa mayoría han sufrido los azotes de la inestabilidad climática y de las barreras comerciales que, con el añadido de otros problemas de carácter agronómico, han motivado el hundimiento de los precios en origen.

Es el caso del olivar, un cultivo con una relevancia social y económica clave en Andalucía, y que representa más del 50% de la superficie del riego regional. De hecho, son más de 500.000 las hectáreas ocupadas por el olivo andaluz y 250.000 las familias que viven de forma directa de este cultivo, del que salen dos productos insignes de la dieta mediterránea como son las aceitunas de mesa y el aceite de oliva.

Productos que no han vivido su mejor año. Y es que, como consecuencia de la fuerte escasez de precipitaciones, junto con la mayor incidencia de la vecería del olivo en los secanos (principalmente por la gran cosecha precedente), y un cuajado escaso e irregular debido a las altas temperaturas de final de primavera ha habido un descenso importante de la producción de aceitunas.

Precios por los suelos

A esta menor oferta se añade la caída de precios, con una situación en la que los costes de producción superan a los precios de venta del producto. Y para rizar el rizo, barreras en la comercialización tanto de las aceitunas de mesa como del aceite de oliva envasado en destinos estratégicos como Estados Unidos, debido a la imposición de unos aranceles que están expulsando del mercado americano al producto andaluz y español.

Por todas estas razones, la Consejería de Agricultura, avalada por la información proporcionada por las organizaciones profesionales agrarias y las oficinas comarcales agrarias, ha elaborado un extenso informe en el que solicita al Gobierno de España la reducción de los índices de rendimiento neto en el régimen de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), un régimen simplificado de declaración por el que tributan la gran mayoría de las explotaciones agrarias en Andalucía y a nivel nacional, siendo el elegido por más de un millón de declarantes.

La reducción del índice es aplicable a aquellas actividades agrarias que durante 2019 sufrieron fuertes descensos en los rendimientos por causas extraordinarias. Así, en el caso del olivo, la propuesta que la Junta eleva al Ministerio de Hacienda es pasar de un índice del 0,26 al 0,00 para toda Andalucía, lo que supondría una rebaja fiscal del 100%, o lo que es lo mismo, que los olivareros andaluces no tendrían que tributar en el régimen de estimación objetiva o de módulos agrarios.

En la provincia

Aunque la propuesta se hace con carácter general para todo el olivar de Andalucía, a modo particular, Agricultura reseña dos graves episodios acontecidos en la provincia de Sevilla. Es el caso de la tormenta de granizo ocurrida el pasado 26 de agosto en el término municipal de Pedrera, que ocasionó múltiples daños al olivo y a su producción, así como la tormenta de granizo del 13 de septiembre en el municipio olivarero de la Roda de Andalucía, que hizo imposible el verdeo de la aceituna y la abocó a ser recolectada para almazara, con la consiguientes pérdida en su valor productivo. Incidencias que refuerzan la «necesidad de bajar el índice de rendimiento neto para el año 2019 a cero».

Asaja Andalucía valora el «buen trabajo» realizado por la Consejería de Agricultura en el informe y señala que «ahora es el Ejecutivo central quien debe hacer los deberes» y demostrar que «es sensible con la difícil situación por la que atraviesa en campo andaluz», declara el director general de la patronal agraria regional, Félix García de Leyaristy.

Una situación que no es nueva, sino que viene siendo la tónica habitual en muchos cultivos, que llevan años arrastrando malos resultados (como algunos cereales y oleaginosas). Por ello, Asaja Andalucía solicita al Ministerio de Hacienda «una rebaja estructural en los módulos del IRPF de aquellos cultivos que parten con un índice demasiado alto y que no se corresponde con la realidad del campo».

Otros cultivos para los que se pide la reducción de módulos

El informe realizado por la Consejería de Agricultura analiza, uno por uno, la situación que han tenido en 2019 los distintos sectores agrarios y ganaderos. Y es que el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, establece que cuando el desarrollo de actividades económicas, a las que fuese de aplicación el método de estimación objetiva, se viese alterado por incendios, inundaciones u otras circunstancias excepcionales que afectasen a un sector o zona determinada, el Ministerio de Hacienda podrá autorizar, con carácter excepcional, la reducción de índices o módulos.

Por ello, la Junta solicita una rebaja fiscal para las siguientes producciones con carácter general:

  1. Arroz: Como consecuencia de la sequía, la salinidad del río ha sido más elevada en el Guadalquivir, lo que ha provocado una merma de la cosecha superior al 30% en los municipios de Puebla del Río, Isla Mayor y Aznalcázar. Se solicita bajar el índice de rendimiento un 50%, pasando del 0,32 al 0,16.
  2. Cereales y oleaginosas: La falta de precipitaciones durante 2019 ha provocado que los rendimientos de los cereales sean inferiores a los de la campaña anterior, estimados en alrededor de un 30% en el secano. A esto se une la baja cotización de los granos, por lo que no son rentables para el agricultor. Se propone bajar un 50%, del 0,26 al 0,13 para toda Andalucía. En el caso de las oleaginosas, por la constante caída de precios, se solicita bajar el índice del 0,32 al 0,16 para toda la comunidad.
  3. Cítricos: En los cítricos se propone una rebaja del 0,26 al 0,07, motivada por la caída de precios de mercado, el aumento de los costes principalmente en riegos extras por la sequía, las heladas de enero en la comarca del Guadalquivir y las importaciones de terceros países.
  4. Algodón: Sólo afectaría a las producciones de secano, pasando de un índice del 0,37 al 0,30. Se justifica en los bajos precios de mercado, en el menor importe de la ayuda específica y, sobre todo, en la sequía.
  5. Frutos secos: Con carácter general se pide una bajada del 0,26 al 0,20 para el cultivo del almendro andaluz, debido a una caída de los rendimientos por climatología adversa y a una bajada de los precios del 25% en un año.
  6. Hortícolas: Tormentas y episodios de altas y bajas temperaturas, junto con problemas fitosanitarios y aumento de los costes de producción y desplome de precios, justifican que el índice pase del 0,26 al 0,13.
  7. Ganadería: La sequía y la falta de pastos ha obligado a incrementar la suplementación alimentaria y el aporte de agua, con el consiguiente gasto. Aparte, los aranceles a los productos lácteos y al porcino en Estados Unidos han dañado a un sector ya en crisis. Por ello, se solicita que el índice corrector se reduzca un 40% para todos los sectores ganaderos.