Azucarera invierte 3,5 millones en modernizar la planta de Jerez
El grupo espera llegar a la meta de las 10.000 hectáreas de remolacha en Andalucía en la campaña de 2022
El cultivo de la remolacha continúa creciendo en el campo andaluz. Aunque aún quedan algunas hectáreas contratadas por Azucarera pendientes de siembra, la campaña se da por finalizada, con una superficie de alrededor de 8.700 hectáreas, siendo la provincia de Sevilla líder productora regional.
Una campaña en la que vuelven a crecer las siembras en secano un 35%, alcanzando la cifra de 4.300 hectáreas, por lo que «la remolacha se afianza como una oferta de cultivo rentable para los agricultores y va ganando cuota respecto a otras alternativas en el secano», declara la directora del Área Agrícola de Azucarera, Salomé Santos, que añade que «la genética de variedades ha mejorado mucho en los últimos años, siendo la remolacha hoy día uno de los cultivos más tecnificados que existen».
Nuevas tecnologías
Las nuevas tecnologías no sólo están presentes a pie de campo, sino a lo largo de todo el proceso industrial de transformación de la remolacha azucarera. La fábrica de Guadalete, la única que se conserva en toda Andalucía, es también prueba de ello.
En esta planta, situada en Jerez de la Frontera, se moltura toda la remolacha cultivada en la zona Sur. En esta factoría, la multinacional ha invertido en el último año (desde el 1 de septiembre de 2019 a 31 de agosto de 2020) 3,5 millones de euros.
Una cuantía destinada a mejorar el proceso de transformación industrial, por lo que «un 25% del presupuesto se ha destinado a mejoras en procesos de seguridad, otro 25% ha ido dirigido a mejoras de calidad, inocuidad de productos y seguridad alimentaria, y el 50% restante a la optimización del proceso de producción, automatización, digitalización, eficiencia energética y sostenibilidad».
La fábrica de Guadalete todavía no está trabajando a pleno rendimiento. De hecho, tiene una capacidad de molienda media actual de 10.000 toneladas diarias, aunque la planta está dimensionada para poder molturar el volumen de hasta 1.300 hectáreas más.
Sin embargo, los planes de crecimiento del cultivo que sopesa Azucarera harían necesario «plantearnos aumentar la capacidad de Guadalete una vez alcancemos la meta de las 10.000 hectáreas de remolacha azucarera en el Sur», algo que Salomé Santos cree viable «en la campaña de 2022».
Nuevas inversiones
Por lo pronto, para ir acompasando la producción industrial con el nuevo volumen de producción tras el crecimiento del cultivo, la compañía ya tiene comprometida otra inyección económica de 4 millones de euros más para este ejercicio (del 1 de septiembre de 2020 al 31 de agosto de 2021), dirigidos también a mejorar la optimización de procesos, automatización, digitalización, eficiencia energética y sostenibilidad.
El Covid-19 no sólo no ha frenado los planes de inversión de Azucarera en su planta andaluza, sino que «ha acelerado la digitalización y automatización en la fábrica». Así, «ya en esta campaña hemos digitalizado las cartas de portes de los camiones, por lo que el conductor recibe en su móvil toda la información necesaria para descargar la remolacha, sin necesidad de bajarse del vehículo ni de intercambiar papeles con los operarios, minimizando así el riesgo de los contagios y haciendo más diligentes las entradas en la fábrica».
Por otra parte, para mejorar el servicio a los agricultores, Azucarera viene trabajando desde hace dos años en un proyecto piloto para calcular el contenido de sacarosa de la remolacha en el campo. «La idea es que usando un dron o imagen satelital podamos calcular la sacarosa que tiene la remolacha y pagar al agricultor antes incluso de cosechar, asumiendo Azucarera el riesgo desde el arranque de la remolacha hasta la llegada del producto a la industria, eliminando el ruprado (toma de muestras) de los camiones a la entrada de la fábrica», explica la directora del Área Agrícola. Un proyecto que podría aplicarse «en la campaña de 2022».
Precio del azúcar
Las perspectivas del cultivo de la remolacha para este año 2021 son «muy positivas», ya que «todos los factores de oferta y demanda están empujando claramente el precio del azúcar al alza», sostiene Salomé Santos.
En este sentido, la responsable del Área Agrícola señala que el modelo de contratación mayoritario en Andalucía es el que supone «un precio base más un complemento vinculado al precio del azúcar». A este respecto explica que «la expectativa de crecimiento del precio que se tenía en esta campaña quedó congelada tras la irrupción de la pandemia».
No obstante, «desde hace un par de meses se viene observando, según datos de la Comisión Europea, que se está recuperando esa tendencia alcista, porque la vacuna es una realidad y la inseguridad sobre nuevas restricciones se está disipando». A eso hay que añadir que «la cosecha en Europa, (especialmente en Francia que compite con España) se prevé muy mermada debido a la sequía y a un ataque de pulgón. Por tanto, va a haber menos oferta de azúcar de remolacha de la que se estimaba en toda la Unión Europea», subraya la directiva.
El azúcar, un ingrediente «necesario y saludable tomado con moderación»
La campaña del Ministerio de Consumo bajo el lema el «azúcar mata» y en la que se identifica este producto con el tabaco es calificada como «demagógica» por la directiva de Azucarera, Salomé Santos.
A este respecto señala que «nuestro enfado es más por el ataque que se hace al ingrediente y a la reputación del sector, no tanto por el posible descenso del consumo, que en España es muy superior a la producción».
El azúcar «es un producto natural, lo produce una planta en el campo y es esencial para el organismo, aunque hay que consumirlo de forma responsable, exactamente igual que otros alimentos», enfatiza Santos. Por eso, «desde Azucarera abogamos por su consumo moderado y combinado con ejercicio físico». Además, «se está atacando a un sector que genera mucho empleo en el medio rural y eso, en mitad de esta crisis, es bastante inoportuno», declara.