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Cosecha de 2019/20

Así ha transcurrido la «satisfactoria» campaña de la remolacha azucarera

La RAIF asegura que, «a pesar de las bajas precipitaciones, el cultivo ha presentado un buen estado vegetativo y fitosanitario»

11/12/2020 Actualizado a las 13:45

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía ha hecho el balance de la campaña de la remolacha azucarera en Andalucía, la cual se ha saldado con un total  aproximado de 7.740 hectáreas dedicadas a este cultivo en la comunidad autónoma (un 19% más que la anterior campaña 2018-2019).

De forma global, «y a pesar de las bajas precipitaciones, el cultivo ha presentado un buen estado vegetativo y fitosanitario». Los niveles de plagas y enfermedades han sido «bajos, por lo general, sin incidencias destacables, salvo en el caso de la cercospora, que ha presentado mayor incidencia, y cásida, que a final de campaña experimentó un repunte en algunas parcelas de Marismas (Sevilla)», detalla la RAIF.

En concreto, según datos de la Junta de Andalucía, se han sembrado en Andalucía unas 4.484 ha en riego y unas 3.257 ha en secano. Así, de la superficie total, se han cultivado bajo el régimen de Producción Integrada unas 4.313 ha, esto es, un 56% del total.

Principales datos de la campaña 2019/20

El presente informe se ha elaborado con los datos de muestreo procedentes de las Agrupaciones de Producción Integrada de las provincias de Sevilla y Cádiz, las de mayor superficie dedicada a este cultivo.

Respecto a las precipitaciones medias, la Red de Alerta señala que la acumulada en el año agrícola ha sido de 447 mm en Sevilla y 463 mm en Cádiz, mientras que la pasada campaña se registraron 400 mm y 424 mm, respectivamente.

Si bien, el año agrícola se ha caracterizado por unas «bajas y mal repartidas» precipitaciones, con un invierno seco y una primavera lluviosa. El invierno ha sido «suave» en cuanto a temperaturas, con un verano «muy caluroso», con registros termométricos de hasta los 42 ºC. Las temperaturas han sido, por lo general, «más altas de lo normal durante todo el año», señala la RAIF.

Remolacha azucarera / Agrónoma

Cultivo en Cádiz

El periodo de siembra en Cádiz transcurrió desde mediados de octubre hasta mediados de diciembre, concentrándose la gran parte de ellas en la segunda quincena del mes de noviembre; mientras que en Sevilla está se realizó desde octubre, con las extratempranas, hasta mediados de enero, cuando se sembraron las últimas parcelas y resiembras.

Como suele ser habitual en nuestra comunidad, la diferencia en la fecha de siembra de este cultivo condiciona un desarrollo «muy dispar» entre las primeras remolachas y las últimas, que, como señala la RAIF, mantienen una diferencia fenológica «importante» hasta final de campaña.

En concreto, la densidad media de plantas ha sido de unas 113.000 plantas/ha en Cádiz y de 106.000 en Sevilla; con una distancia entre líneas de 50 cm y una profundidad «media» de la semilla de unos 2 cm.

Variedades con mayor predominio en Cádiz y Sevilla

En cuanto a variedades, la más sembrada en Cádiz ha sido Brandy (en el 39% de las parcelas), seguida de Juncal (en el 22%), Smart Nouria (en el 14%), Lareina (en el 8%), Barbate, Barrosa, Brahms, Gauss, Induráin y Pileta; mientras que en Sevilla han sido Juncal, Saramago e Induráin, con el 42%, 23% y 17% de la superficie, respectivamente.

En cuanto a riego, en Cádiz, el 100% de las parcelas se han regado por aspersión (90% con cobertura fija y el 10% con Pivots); mientras que en Sevilla el 58% lo hizo por aspersión y el 42% por surcos.

Desarrollo «con normalidad»

En este marco, la RAIF destaca que las operaciones desarrolladas habitualmente en el cultivo se han llevado a cabo con «normalidad, sin incidencias destacables».

Asimismo, los tratamientos herbicidas de preemergencia se han realizado «sin contratiempos». Los primeros comenzaron en octubre, con las primeras siembras. Los últimos de postemergencia se aplicaron en abril, antes del cerramiento de calles de las parcelas más tardías.

Cabe destacar que en la última fase del cultivo, en julio, algunas parcelas tardías de Sevilla presentaron una afectación «elevada» de cercospora y cásida, «con un descenso importante de la masa foliar, y descenso lógico en la producción. Si bien, la campaña de recolección se desarrolló de forma normal, desde el 8 de junio al 2 de agosto, con unos parámetros de calidad muy buenos», explica.

En general, el desarrollo del cultivo ha sido «satisfactorio» la mayor parte de la campaña, concluye la Red de Alerta e Información Fitosanitaria.