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Cultivo estratégico y con tradición

Arranca la siembra del tomate industrial en el Bajo Guadalquivir con el yugo de la sequía

La cooperativa Las Marismas de Lebrija tendrá una menor superficie por la falta de agua

07/03/2020 Actualizado a las 09:12

El próximo martes, 10 de marzo, arrancará la siembra del tomate industrial en la zona del Bajo Guadalquivir, concretamente en el sector B12, la mayor zona productora de la provincia de Sevilla.

La cooperativa Las Marismas de Lebrija inicia una campaña con el yugo de la falta de agua, lo que ha supuesto «un bajón en la superficie dedicada al cultivo respecto a la campaña 2019», declara el presidente de la entidad, Juan Sánchez Vargas.

Así, si en la campaña anterior se sembraron 1.900 hectáreas de tomate con destino a la industria, «la previsión es alcanzar sólo 1.700 hectáreas en 2020 respecto a una capacidad de 2.200 hectáreas, por lo que, en principio, unas 500 hectáreas se dejarán en barbecho, y dependiendo de la climatología, ya veremos si las ocupamos con algún otro cultivo más adelante», señala el presidente.

Las Marismas puede presumir de los altos rendimientos que alcanza el cultivo en el Bajo Guadalquivir, ya que aunque en los últimos años el tomate industrial se ha expandido a nuevas zonas, como por ejemplo la Vega del Guadalquivir, como alternativa al maíz o al algodón, «en la cooperativa nos movemos entorno a las 125-130 toneladas por hectárea frente a las 70-80 toneladas por hectárea cosechadas en otras zonas», señalan.

La campaña

En esta campaña esperan cosechar «alrededor de 210.000 toneladas de tomate», que se transformará en la fábrica de la cooperativa y que se exportará a Europa, Japón y África.
Así, más del 90% del concentrado de tomate de Las Marismas se vende ya en los mercados internacionales y la novedad en esta campaña pasa por abrir negocio en los países árabes, «aprovechando la debilidad comercial del competidor China con motivo de la crisis del Coronavirus», subraya el director técnico, Manuel Caro.

La cooperativa de Lebrija, en su afán por innovar y dar una salida comercial a sus cultivos, ha creado una línea de productos saludables elaborados a base de las hortalizas que producen sus casi 600 socios: tomate, pimiento, zanahorias, coliflor, brócoli y cebollas, entre otras.

Así, la mayor empresa de tomate industrial de la provincia, y la segunda en volumen de obtención de concentrado de tomate de Andalucía apuesta «por el valor añadido», mediante un nuevo proyecto denominado «Marismas y Salud».

Entre los productos más novedosos de esta línea destaca un gazpacho en crema especial para «dipear», que viene acompañado de huevo, atún o pipas de calabaza; así como una crema de brócoli y otra de tomate picante.

La cooperativa ya cuenta con las etiquetas pertinentes para comercializar sus productos, por lo que espera que «a lo largo del próximo mes de abril» los productos de la línea «Marismas y Salud» lleguen a los lineales de las grandes cadenas de supermercados y a la de algunos establecimientos gourmet.