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Hortalizas

Del cultivo del tomate industrial al gazpacho en crema para «dipear»

La cooperativa Las Marismas de Lebrija apuesta por el valor añadido con una nueva línea de productos transformados

30/09/2019 a las 07:41

La cooperativa Las Marismas de Lebrija ha presentado, en el marco de la feria agroalimentaria Andalucía Sabor, que se celebró la semana pasada en Fibes, una línea de productos muy innovadores elaborados a base de las hortalizas que cultivan sus casi 600 socios en la zona del Bajo Guadalquivir, concretamente en el sector B12.

La que es la mayor productora de tomate industrial de la provincia, con más de 210 toneladas de tomate al año, y la segunda en volumen de obtención de concentrado de tomate de Andalucía apuesta «por el valor añadido», mediante un nuevo proyecto denominado «Marismas y Salud».

Consiste en la transformación y envasado en las propias instalaciones de la cooperativa de las distintas producciones hortícolas (tomate, pimiento, zanahorias, coliflor, brócoli y cebollas, entre otras) apostando de este modo «por la dinamización de la economía local y la creación de empleo con una nueva línea de productos saludables que se adapta muy bien a las exigencias actuales de los consumidores», declara el director técnico de la cooperativa, Manuel Caro.

Entre los productos más innovadores destaca un gazpacho en crema especial para «dipear», que viene acompañado de huevo, atún o pipas de calabaza. Igualmente, se ha presentado una crema de brócoli, una crema de tomate picante así como helados con sabor a gazpacho y a pimiento.

Tanto las cremas de gazpacho como la de brócoli tienen en común «su alto contenido en licopeno, ya que el denominador común que tienen las verduras que cultivamos en el sector B12 es su alta concentración de propiedades y nutrientes, debido a la riqueza y salinidad que le otorgan las tierras de la marisma junto al buen hacer de sus agricultores», apunta Caro.

«Marismas y Salud» es un proyecto a largo plazo que permitirá expandir los cultivos «de primor», por lo que la cooperativa de Lebrija, a través de su departamento de I+D, continúa trabajando en el diseño y formulación de nuevos productos. «Estamos barajando un ketchup sin azúcar y seguimos trabajando en los purés de verdura natural, con el objetivo de sacar un producto sin conservantes y sin los choques térmicos habituales que utilizan otras empresas del sector».

Nuevas inversiones

Este proyecto requerirá a la sociedad cooperativa afrontar nuevas inversiones en las instalaciones, especialmente en la planta de envasado, donde el gasto necesario para la puesta a punto superará «un millón de euros».

Las Marismas de Lebrija gestiona en total unas 13.000 hectáreas agrícolas, aunque el tomate industrial sigue siendo el cultivo estrella. Por ello, la cooperativa, de la mano del Ayuntamiento de la localidad, ha solicitado una Denominación de Origen Protegida (DOP) de su concentrado de tomate bajo la designación «Tomate de Marismas». Un sello de calidad y garantía que supondría «un plus añadido a la comercialización del producto, además de promocionar la marca Lebrija, que tiene a la agricultura como una de sus destacadas fortalezas».

Sería una marca de calidad y garantía para el consumidor y una diferenciación certificada para un tomate que tiene «unas condiciones climáticas, una salinidad del suelo, una composición y una textura que lo hacen único».