Asaja augura una cosecha de cereales menor que la prevista por Cooperativas
Asaja asegura que se registrará un «significativo» descenso de producción y que esta estará en torno a los 16 millones de toneladas
La sectorial de cereales de Asaja reunida en Madrid ha cifrado la cosecha nacional de cereales de este año en 16 millones de toneladas. Esto supone un «significativo» descenso de producción respecto al año pasado, cuando se alcanzaron los 21,3 millones de toneladas, según datos oficiales del ministerio de Agricultura. En suma, un recorte productivo que ronda el 25 por ciento, según explica Asaja en un comunicado.
Esta estimación contrasta con la realizada por Cooperativas Agro-alimentarias, que sitúa la cosecha en 19,5 millones de toneladas, una cifra por encima de la media de las últimas cuatro campañas (17,66 millones de toneladas), es decir, se calcula que se recolectará un 10,37 % más.
En concreto, los cooperativistas han calculado la producción de cereales en Andalucía, se reducirá un 23,13%, pasando de las 2.174.732 tn de 2020 a las 1.671.846 toneladas de esta campaña. Hay que destacar que la media de los tres últimos años ha sido de 2.249.355 tn, por lo que también estará por debajo de esa cifra.
Siniestros y daños registrados
En relación a su estimación, Asaja ha asegurado que «los bajos rendimientos se deben, principalmente, a que hemos tenido la primavera más seca de los últimos 15 años, como confirma Aemet, y esto ha hecho que el granado de los diferentes cultivos en su fase final no haya llegado a término, algo que ha ocurrido en buena parte de las zonas productoras de cereales».
Por otra parte, destaca que «la elevada actividad tormentosa de las últimas semanas, en buena parte acompañada de pedrisco, han siniestrado más de 230.000 hectáreas, de las que 80.000 han sido en los diez primeros días de junio. A falta de tener datos sobre la afectación de las tormentas de la semana pasada, los daños se estiman muy elevados por la intensidad de las mismas y por encontrarse las cosechas en la última parte del ciclo vegetativo».
Además, Asaja incide en que «a las pérdidas por inclemencias meteorológicas debemos sumas los daños ocasionados por la fauna silvestre que en esta campaña han sido cuantiosos ya que, como consecuencia de la pandemia, la actividad cinegética ha sido prácticamente nula durante los meses de nascencia del cereal».
En este sentido, «y aunque el nivel de aseguramiento de este sector es alto, el malestar de los cerealistas viene dado por el limitado rendimiento máximo asegurable que se permite en muchas zonas productoras. Esto hace que ante la tasación de los siniestros, la indemnización sea más menor que el valor real de la producción», apostilla la sectorial.
Los costes de producción, «disparados»
Respecto a los precios del cereal, la organización agraria precisa que, «si bien las cotizaciones en general son más elevadas que en las últimas campañas, también es cierto que los costes de producción se disparan. Suben desmesuradamente el precio del gasóleo, y el de los fertilizantes y la próxima sementera se verá directamente condicionada por estos incrementos», denuncia.
Por último, la sectorial de Asaja ha hecho hincapié en «la necesidad de dar solución al problema generado por la prohibición de la quema de los restos de cosecha».
Ante esta situación, «los agricultores piden sensibilidad a la Administración ya que esta práctica es una herramienta con la que siempre ha contado el agricultor y que le ha facilitado el control de plagas y malas hierbas. Un año más, se ha demostrado que la eficacia de las materias activas que van quedando en el mercado cada vez es menor, por lo que la quema resulta cada vez más necesaria y constituye una herramienta útil para el agricultor», concluyen desde Asaja.