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Recoleccion del trigo duro / Agrónoma
Cereales

¿Cómo será la cosecha de trigo duro en la provincia de Sevilla?

En Sevilla se encara la siega con optimismo, tanto por el rendimiento del cultivo en campo como por los precios de las primeras operaciones comerciales

18 mayo 2020, 10:39

La semana que viene comienza la siega del trigo en la provincia de Sevilla, en las zonas cerealistas más tempranas como son Lebrija, Las Cabezas de San Juan y la Vega de Carmona. Una campaña precedida por el «optimismo», tanto por el comportamiento del cultivo en el campo como por los precios en origen fijados en las primeras operaciones comerciales de granos.

Así, según destaca el técnico de cultivos herbáceos de Asaja Sevilla, José Vázquez, «tanto en Sevilla como en general en toda Andalucía se estima una cosecha media-alta ya que ha llovido en un momento crucial, pese a que algunos trigos han recibido el agua ya con daños por estrés, sobre todo, los que se sembraron más temprano».

El cultivo está «muy adelantado» y el rendimiento medio se estima en 3.500 kilos por hectárea en el caso del trigo duro y de 3.800 kilos/hectárea en el trigo blando. Tanto a nivel provincial como regional destaca el crecimiento del trigo duro.

Así, en Sevilla se han sembrado esta campaña 89.500 hectáreas, «por lo que se estima una cosecha de 313.000 toneladas, un 30% más que la campaña anterior». Por contra, la producción de trigo blando «baja un 6%, con una estimación de 213.000 toneladas, debido principalmente a la caída de las siembras, con una superficie sólo de 56.000 hectáreas», apunta Vázquez.

Cosecha andaluza

Sumando todas las provincias andaluzas, la extensión del trigo duro alcanza 190.000 hectáreas, por lo que la cosecha regional rondará las 665.000 toneladas, un 20% más que en la campaña anterior, cuando sumó 536.000 toneladas. En cuanto al trigo panificable, la superficie productiva alcanza las 122.000 hectáreas, que producirán un total de 463.000 toneladas, un 14% más que en 2019, cuando se cosecharon 401.000 toneladas.

Cabe recordar que Andalucía representa el 80% de la cosecha nacional de trigo duro, con Sevilla como la principal provincia productora de España. De hecho, Sevilla aporta aproximadamente un tercio de la oferta nacional, que se sitúa entorno a 900.000 toneladas este año.

En cuanto al cómputo de todos los cereales, la previsión es que se alcance una cosecha nacional de 20,5 millones de toneladas. Como el consumo está cifrado alrededor de 46 millones de toneladas, «España este año se vería obligada a importar de otros países productores unos 25 millones de granos», explica Vázquez.

Mercado internacional

Respecto al panorama internacional, llegan malas noticias de Canadá, cuyo trigo compite con la producción nacional. Así, los agricultores canadienses han aumentado la superficie de siembras un 6,4%, superando los 2.115.000 hectáreas dedicadas al trigo duro.

Igualmente, en Estados Unidos, hay una mayor superficie sembrada. Por contra, en Europa ha bajado un 2,4% la superficie cultivada, pero los rendimientos en campo son muy superiores a los logrados por España, ya que la media de los países europeos se acerca a los 6.000 kilos frente a los 3.000 que se logran en España. En Rusia y Ucrania se esperan una mayor producción de trigo y maíz, respectivamente.

No obstante, el agricultor sevillano y andaluz tiene la gran ventaja de que su producción de cereal es la primera que llega a Europa sobre principios del mes de junio, por lo que hay que aprovecharse de ese interés comprador pues, hay dos o tres semanas en las que en toda la Unión Europea sólo se puede comprar grano español.

Y es que a finales del mes de junio entra la cosecha de trigo duro de Francia, Italia y Grecia, por lo que la oferta europea aumenta y lo habitual es que esto tenga su reflejo en una caída de los precios.

Primeras cotizaciones

Como la siega del trigo empieza en una semana y no queda oferta de la anterior cosecha, las lonjas han estado sin fijar precios. Es el caso de la Lonja de Cereales de Sevilla, que en las últimas semanas ha estado dejando tanto el trigo duro como el trigo blando en sus distintas calidades sin cotizar.

Sin embargo, «los agricultores han hecho ya alguna operación de cara a la nueva cosecha y el mercado del trigo duro ha roto con buenos precios», apunta el técnico de la patronal agraria Asaja Sevilla.

Así, explica que se han vendido a futuro dos barcos con destino a la exportación de cara a la nueva cosecha, para entregar a finales de junio, a precios que oscilan «entre 255-260 euros la tonelada para un trigo de calidad», cuando «el precio más alto de la campaña se fijó en 270 euros la tonelada en el mes de marzo», por lo que «arrancamos precio de la nueva campaña muy cercanos a la mayor cotización de la cosecha anterior».

Respecto al trigo blando, Vázquez apunta que «no hay mercado todavía», y respecto a la cebada señala que «ha sido duramente castigada por la crisis sanitaria del Covid-19, lo que se ha reflejado en una caída de las cotizaciones.

La cebada es uno de los cereales que en los últimos años venía creciendo tanto a nivel provincial como regional, debido a que sus costes productivos son menores a los del trigo y tiene un buen rendimiento en campo y buenos precios en el mercado, tanto para su destino a pienso como a la industria agroalimentaria.

Sin embargo, el consumo de cebada maltera, la que se utiliza para la elaboración de la cerveza, ha caído mucho como consecuencia del cierre del canal horeca tras decretarse el estado de alarma sanitaria en España. Igualmente, la crisis del sector ganadero, especialmente del ovino-caprino y del vacuno, que está demandando ayudas tras el parón comercial, repercutirá en el consumo de los piensos.

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