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Innovación

Residuos agrícolas convertidos en aceites de uso industrial

La empresa andaluza Neol Bio patenta un método por el que la paja de trigo y de otros cereales "renace" como un aceite idóneo para la industria oleoquímica

04/09/2019 Actualizado a las 12:59

La empresa Neol Bio, filial de Neuron Bio, ha logrado la concesión de la patente española «Producción de aceites microbianos», gracias a una nueva tecnología para la producción de aceites no comestibles a partir de residuos agrícolas, como paja de trigo o bagazo de caña de azúcar, en la que ha estado trabajando en los últimos tres años.

La técnica se basa en el uso del microorganismo Neoleum, también patentado por la firma andaluza, por el que a través de varios procesos, de la base de residuos de la cosecha de cereales se obtiene un aceite idóneo para uso en la industria oleoquímica, que sirve como ingrediente para la elaboración de productos de cosmética, detergentes, aditivos para plásticos o biocombustibles.

El director general de Neol Bio, Javier Velasco, afirma que «según diversos estudios de mercado, la demanda global de aceites para usos no alimentarios se incrementará en torno a ocho veces en los próximos años, debido al desarrollo de diversas aplicaciones industriales (biodiésel, hidrobiodiésel y productos oleoquímicos). Este enorme incremento de la producción no podrá cubrirse con los cultivos vegetales oleaginosos actuales sin afectar a la alimentación humana y animal. Es por ello que en Neol Bio estamos muy satisfechos con este nuevo logro que nos sitúa como una de las compañías que puede aportar soluciones de valor a un importante reto al que se han de enfrentar la sociedad e industria actuales».

Interés de multinacionales

Según Velasco, el método es capaz de transformar «diez toneladas de paja de trigo en una tonelada de aceite». Teniendo en cuenta que «el mercado de los aceites para usos industriales no alimentario conlleva un consumo de hasta 40 millones de toneladas en todo el mundo», el potencial de este procedimiento «es enorme», subraya.

Además, el director de la empresa apunta que «la paja de trigo es el residuo agrícola más abundante en Europa, y por eso nos fijamos en esta materia para nuestro proyecto, ya que es perfectamente capaz de competir con los aceites de palma, de soja y de girasol, que son los más usados. Además ahora, junto con los residuos orgánicos del cereal vamos a empezar a trabajar también con residuos agrícolas de cultivos de invernadero».

Neol Bio, con sede en Granada, continúa avanzando en su microorganismo productor de aceites a partir de residuos agrícolas, y el siguiente paso será «conseguir que este microorganismo sea capaz de producir el aceite que nosotros queremos para su uso en una aplicación industrial específica», apunta el directivo.

Esta patente ha despertado el interés de empresas multinacionales del sector químico, con la que la empresa andaluza ya está trabajando en la estrategia de buscar aceites de alto valor procedentes de materias primas que no compitan con la alimentación humana.