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Grupo Operativo Supraautonómico

Un nuevo sello certificará al trigo bajo en emisiones

El proyecto «Innovatrigo» finaliza su primer año y se embarca en el segundo centrado en la sostenibilidad del cultivo

29/11/2019 Actualizado a las 08:53

El Grupo Operativo Innovatrigo ha concluido con éxito la primera anualidad de este proyecto, que finalizará en julio 2020, y continúa trabajando por la mejora de la sostenibilidad ambiental, económica y social en la producción del trigo español, a través de todos los eslabones de la cadena de valor del pan, promoviendo etiquetados de calidad ambiental y climática.

En palabras de los coordinadores técnicos del proyecto Innovatrigo, Jesus A. Gil Ribes y Francisco Márquez García, investigadores y responsables de la finca experimental de Rabanales de la Universidad de Córdoba, el balance de esta primera anualidad «ha sido muy positivo».

De hecho, «se ha demostrado cómo las Buenas Prácticas Agrícolas (siembra directa, rotación de cultivos, fertilización ajustada, etc.,) han conseguido no sólo incrementar la producción, sino que se han disminuido los costes de producción en unos 42 euros por hectárea. Esto supone un incremento del beneficio bruto de los agricultores en más de un 18,5% respecto a los manejos convencionales».

Estos resultados han sido «alentadores en cuanto a los aspectos agronómicos y económicos del cultivo», y «brillantes en cuanto a sus efectos sobre el cambio climático», al reducirse el nivel de emisiones de gases contaminantes en alrededor de un 25% debido a las operaciones de cultivo.

En esta segunda fase, que concluirá en julio de 2020, se está trabajando en un sistema de certificación de trigo bajo en emisiones, como garantía de valor añadido complementario. Asimismo, «estamos desarrollando los requisitos para la recepción y almacenamiento del grano en una cooperativa, para el procesado de éste en la industria harinera, la producción de pan y su posterior distribución». Además, el producto final se etiquetará, atendiendo a esta forma sostenible, «con un sello de producción de trigo bajo en emisiones», explica Márquez.

La distribución

Por su parte, José María Basanta, secretario general de la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC), miembro representante ante la Administración, señala que «hay muy buena comunicación y coordinación entre los miembros que participamos en el proyecto, en el que la implicación del eslabón final de la cadena, Carrefour y sus proveedores de harina y pan, es especialmente destacable, confirmando su interés en este proyecto, que va alineado con su compromiso con el cliente y con la sostenibilidad de los productos y servicios que presta al consumidor».

Al comercializar estos panes bajos en emisiones «se transmite al consumidor que la cadena de suministro ha cumplido con el objetivo: minorar las emisiones de gases de efecto invernadero en la producción de los trigos utilizados, y reequilibrando la sostenibilidad económica, ambiental y social del cultivo de los mismos», asegura Basanta.

Por otro lado, y tal y cómo se ha venido haciendo en la primera fase del proyecto, se van a seguir desarrollando acciones de formación y transferencia, con la organización de jornadas de campo tanto en las fincas experimentales de Córdoba y Navarra, como en otras regiones productoras de España.