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«Preocupación» en el sector

Los cerealistas esperan que las lluvias compensen el mes de marzo más seco de este siglo

Los agricultores confían en que las previsiones de lluvias para esta semana se cumplan y mejoren el estado de los cultivos

14/04/2021 Actualizado a las 11:44

La falta de lluvias es la principal preocupación de los productores de cereal andaluces, aunque esperan que la previsión de lluvias para esta semana mejore un poco la situación, según aseguran desde Asaja Sevilla. Y es que hay que recordar que  marzo fue el mes más seco de este siglo mientras que las precipitaciones acumuladas a lo largo del año hidrológico en la Cuenca del Guadalquivir son un 21% inferior a la media históricas, algo que ha puesto al límite a las explotaciones de cereal.

Según la información de la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía, que ha sido recogida por Asaja Sevilla, el trigo duro se encuentra actualmente en el estado fenológico dominante entre BBCH:59-69: «Fin Espigado-Floración» seguido de BBCH:53-57: «30-70% de la espiga emergida», algo adelantado respecto al año pasado por estas fechas, que se encontraba en el comienzo de espigado.

Si bien, en las zonas más adelantadas y parcelas de siembra más temprana, se empieza a observar BBCH: 71-77: «Grano lechoso».

Plagas y enfermedades

No obstante, la RAIF también detalla que «las temperaturas más suaves del momento han favorecido el desarrollo de plagas como pulgones y enfermedades como helmintosporium y principalmente septoria, si bien la subida de las temperaturas en las últimas dos semanas están atenuando su incidencia, especialmente en Sevilla».

Plaga sobre el cultivo de trigo / Asaja Sevilla

Los niveles de pulgones en general van disminuyendo en la provincia de Sevilla, «posiblemente a causa de la citada subida de temperaturas», especialmente en las horas centrales del día; actualmente se sitúan en el 6,5% de tallos con colonias de más de 25 pulgones de media provincial, detalla la Red de Alertas e Información Fitosanitaria.

En Córdoba, sin embargo, se alcanza el 20% de media provincial, aunque su avance se ve frenado por el nivel de auxiliares y tratamientos realizados. El periodo de muestreo de este agente va desde el estado fenológico «ahijado» hasta «grano lechoso».

Incidencia de la septoria

Los niveles de septoria en general no son preocupantes en Sevilla, no superando el 11% de superficie de plantas con síntomas, de media provincial, mientras que en Córdoba supera el 41%.

Al respecto, desde la Junta de Andalucía recuerdan que las esporas de este hongo se transmiten debido a salpicaduras del agua de lluvia, riego, herramientas contaminadas, animales y otros vectores. Si estas llegan a la espiga, pueden causar la infección de las semillas.

Asimismo, en periodos de humedad, el micelio puede formar las estructuras sexuales y las correspondientes esporas, que se dispersan por el viento y actúan como inóculo primario para otros cultivos más distantes.

Según señala la RAIF, las condiciones óptimas para el desarrollo de septoria son: temperaturas entre los 15-25ºC y una humedad relativa elevada entre el 90-100%.

Oídio y hemintosporium

Respecto al oídio, se encuentran en estos momentos en niveles «poco preocupantes», no llegando en Sevilla a 0,80% de superficie de plantas con micelio de media provincial; en Córdoba no se ha detectado presencia. Este hongo se puede encontrar en todas las partes aéreas del cultivo, hojas, tallos y espigas, pero las hojas son normalmente las más afectadas. Los primeros síntomas visibles son colonias de micelios y conídias en la superficie de las hojas y demás órganos de la planta.

Además, las cálidas temperaturas diurnas junto a la humedad en hojas y suelo, incrementan el daño de esta enfermedad en el trigo.

En concreto, cuando la fenología está entre ahijado y preñado, el umbral de intervención es > 20 % de superficie de planta con micelio. Las zonas dentro del cultivo, con una elevada humedad relativa en el ambiente, (75-100%) y parcelas con elevada densidad de plantación, favorecen el desarrollo y proliferación de este agente.

En cuanto a hemintosporium, la RAIF señala que actualmente se registran niveles «poco preocupantes». La media provincial de Córdoba roza el 17% de plantas con síntomas, aunque subiendo, mientras que en Sevilla está en el 4,50%.

Las principales fuentes de inóculo de hemintosporium son las semillas infectadas y el rastrojo. Además, para la infección foliar se requieren temperaturas de 20-25 ºC y humedad relativa elevada durante 15 horas.

Medidas preventivas

Ante esta situación, la RAIF recomienda una serie de medidas preventivas como el uso de variedades poco sensibles, el uso de semilla sana o tratada eficientemente con fungicidas, la rotación de cultivos, enterrar restos de cultivos de parcelas afectadas, eliminar ricias entre cultivos y evitar aportación en exceso de nitrógeno.

En cuanto a las medidas de control, se recomienda la aplicación de fungicidas foliares desde ahijado hasta floración, cuando se alcance una severidad mayor del 30% en la parcela. Este hongo afecta, además de al trigo, al triticale, a la cebada y a la mayoría de las gramíneas. Se encuentra en todo el mundo, pero su prevalencia es mayor en zonas húmedas o de precipitación elevada.

Por otro lado, la climatología actual no está favoreciendo la instalación sobre el cultivo del mosquito del trigo (Mayetiola spp.), una plaga, que aunque secundaria, puede provocar mucho daño si las condiciones son las adecuadas (temperaturas suaves y ausencia de lluvias). Actualmente no se ha detectado ninguna parcela con presencia de esta plaga.